HOLLYWOOD [AFP].El irreverente humorista Jon Stewart es un ícono liberal muy conocido en Estados Unidos por su agudo sarcasmo político, pero su elección como anfitrión de los Óscar 2006 fue tan sorpresiva como atrevida para un encuentro que se estima será seguido por unas mil millones de personas en el mundo.
Preocupados por levantar la audiencia de este espectáculo a nivel mundial, los altos jerarcas de la Academia escogieron a este provocador presentador de un noticiero humorístico de la televisión local, que es un perfecto desconocido en el exterior, pero que en Estados Unidos idolatran los liberales y desprecian los conservadores.
En un año en que el Óscar está liderado por un paquete de películas que ponen sobre el tapete temas polémicos, como el amor homosexual de "Brokeback Mountain: Secreto en la montaña", el prejuicio racial de "Alto impacto" y el asesinato de atletas israelíes en las Olimpiadas de 1972 de "Múnich", el humorista de 43 años probablemente no deje escapar nada para desacreditar los valores más sagrados de Hollywood y Washington.
"Siempre dije: Si no me puedo reír del Holocausto, al menos me puedo divertir con la matanza en las Olimpiadas", dijo Stewart al diario "USA Today", refiriéndose a los temas de los filmes nominados como Mejor Película.
Es "inteligente, comunicativo, irreverente y divertido", resumió el organizador de la ceremonia, Gil Cates, al anunciar en enero su papel de anfitrión durante la premiación.
Stewart es muy popular en Estados Unidos por su noticiero de ficción "The Daily Show with Jon Stewart", donde en los últimos años dispara artillería pesada contra los responsables republicanos del poder en Washington. El reciente accidente del vicepresidente Dick Cheney, que en una jornada de cacería disparó contra un amigo abogado en vez de darle a una cordoniz, fue motivo de los chistes más ácidos durante casi toda la semana que siguió a este caso.
El domingo, Stewart tendrá el inmenso desafío de entretener a la audiencia mundial del espectáculo, porque al interior del Teatro Kodak muy probablemente lo adore una mayoría de los 3.500 invitados a la gala. ¿Superará a Billy Crystal, Whoopi Goldberg y Chris Rock? l