Gobierno Iraní proseguirá con el enriquecimiento de uranio. Rusia y China se oponen a imponer sanciones contra el régimen de Teherán
WASHINGTON/CHICACO/MOSCÚ [EL COMERCIO/AGENCIAS] La tensión se sigue acrecentando en Occidente cada vez que Irán decide dar un paso más en sus programas nucleares. El número tres del departamento de Estado norteamericano, Nicholas Burns, no excluyó ayer una acción unilateral de Estados Unidos para oponerse al programa nuclear iraní, aunque subrayó que sería preferible actuar en acuerdo con otros países.
"Estados Unidos hará todo lo que tenga que hacer para impedir a Irán tener armas atómicas", aseguró luego de una reunión realizada en Moscú entre responsables diplomáticos del Grupo de los Ocho (los siete países más industrializados del mundo más Rusia) y los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, en Moscú.
En los últimos días, la prensa estadounidense había señalado la posibilidad de ataques militares contra Irán.
Burns también pidió a la comunidad internacional a cesar toda colaboración con Irán. "Consideramos importante que los países cesen su cooperación con Irán en el terreno nuclear y también en lo que concierne a los proyectos nucleares civiles, como el de Buchehr", afirmó refiriéndose a la central que los rusos construyen en el sur de Irán y que, según Washington, puede servir para encubrir un proyecto militar atómico.
La jefa de la diplomacia estadounidense, Condoleezza Rice, expresó que su país utilizaría medios políticos, económicos u otras medidas para evitar que Irán elabore armas nucleares. "Con el objetivo de corregir el comportamiento de los iraníes, que ha sido contrario a todos los deseos de la comunidad internacional, estamos preparados para disuadir a Irán con el uso de medidas a nuestra disposición de orden político, económico u otras", manifestó.
CONTINÚAN PROGRAMA
A la capital rusa también llegó una delegación iraní para reunirse con diplomáticos de la 'troika' europea --Alemania, Francia y Gran Bretaña-- y anunciarles que su país pondrá en marcha dos nuevas cascadas de centrifugadoras para enriquecer uranio. Además, Irán invitó a Europa a negociar el acompañamiento de su programa nuclear, indicó a la AFP un diplomático francés que pidió el anonimato y que acababa de reunirse con la delegación iraní en Moscú.
Una cascada de centrifugadoras se compone de 164 máquinas, que actualmente ya funcionan en la planta de Natanz.
Los diplomáticos europeos pidieron a Irán que no prosiga por este camino y advirtieron sobre medidas que tendrían por efecto aislarlo, indicó la fuente francesa que, sin embargo, no usó la palabra sanciones.
A diferencia de Washington, Rusia y China se oponen a imponer sanciones contra Teherán.
Irán se niega a suspender las actividades de enriquecimiento de uranio amparándose en su derecho a contar con un programa nuclear civil, mientras que EE.UU. y la Unión Europea consideran que su verdadera intención es fabricar bombas atómicas.
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