Tiene 41 años. Es hijo de padre alemán y madre peruana. Según sus propias palabras, "lo que define mi vida es el amor al sacerdocio y mi vocación, que descubrí desde joven", dice monseñor Kay Schmalhausen Panizo, recién ordenado obispo, que se convierte ahora en el prelado más joven del Perú y Sudamérica. Él tendrá a su cargo la prelatura de Ayaviri (Puno).
Más de dos mil fieles, 30 obispos y el arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani, participaron ayer en la ceremonia de consagración de monseñor Kay Schmalhausen realizada en la Basílica Catedral de Lima.
Monseñor Schmalhausen dice haber estado siempre en contacto con los jóvenes. "Me ha tocado acompañarlos camino al matrimonio o en su vocación religiosa". El obispo, nacido en Lima, trabajó 13 años en el Callao y 3 en Arequipa, donde era capellán y profesor de Ética en la Universidad Católica San Pablo y director del Instituto para el Matrimonio y la Familia.
Sobre su designación señala que "aunque sentí un poco de temor por la enorme responsabilidad, estoy ilusionado por la alegría de servir a la Iglesia en Ayaviri, donde hay muchas necesidades espirituales y materiales. Uno se sabe confortado y confiado en que el Señor nos va a dar su ayuda", sostiene.
Confiesa que aún no ha estado en Ayaviri, pero ha investigado al respecto. "Tienen como patrona a la Virgen de Alta Gracia. Sé que la gente es de muchas celebraciones y fiestas, que van acompañadas de bailes. Así, que el ambiente religioso debe ser muy vivo. Va a ser mi primer encuentro y estoy muy emocionado".
Al final de la ceremonia pidió las oraciones de los fieles, para que pueda ser un obispo fiel y santo.