Gisele Velarde, filósofa
OLLANTA HUMALA . No es nacionalista; él se dice --se vende-- como uno. Exalta el tema del racismo porque le conviene y esto es "pan comido" en el Perú. El recurso le permite manipular y mentir a una gran mayoría de personas totalmente excluidas y resentidas. Esto cala muy bien, pues esta gente no tiene nada que perder. Hay tres cosas interesantes detrás de este supuesto nacionalismo: (1) una ausencia de pertenencia de gran parte de los peruanos que va ligada a actitudes autodestructivas; (2) la manifestación creciente de actitudes prerreflexivas, pulsionales o instintivas dado el decrecimiento de la racionalidad entre nosotros, y (3) el deseo (inconsciente) de no asumir la responsabilidad ante nuestras vidas y delegarla en otro, lo cual es propio en épocas de crisis cultural donde surgen sentimientos nacionalistas.
ALAN GARCÍA. No es realmente un nacionalista y no puede serlo, pues no tenemos los elementos que permiten un nacionalismo real en el Perú. En todo caso, sus pretensiones han sido más bien estatistas. Su idea y concepción de la social democracia es trasnochada y no sabe cómo articularla en el Perú tampoco: por eso también le es más conveniente bailar que hablar.