Según autoridad militar, el vehículo fue vendido en un remate el año pasado
El hecho, por demás extraño, de que el chofer Mario Mauricio (40) y el presunto suboficial Luis Cherres Bernales (40) trataran de impedir la revisión del vehículo, "por razones de seguridad", despertó las sospechas del personal policial y aduanero cuando detuvieron el camión militar con placa EP-4000, que circulaba por el kilómetro 1.185 de la carretera Panamericana Norte, a la altura de Punta Sal.
Por ello, con el aval de la fiscal Julia Pisconti, se decidió trasladar el vehículo y a sus ocupantes al complejo aduanero de Carpitas para su revisión. La sorpresa fue grande cuando se descubrió 1.100 galones de petróleo ecuatoriano en el camión. Los 20 cilindros de plástico con 55 galones cada uno se hallaron camuflados en la parte posterior.
Hasta el lugar llegó el capitán EP Vladimir Calle García, quien aseguró que el combustible tenía toda la documentación respectiva, pero no los presentó.
Sin embargo, el máximo representante del Ejército en Tumbes, general EP Manuel Rocca Erquiaga, dijo que el vehículo intervenido fue vendido en remate el año pasado, precisamente al capitán Calle García. "El comprador no cumplió con los trámites de cambio de placa y de pintar de otro color el camión, por lo que será denunciado ante la fiscalía de Tumbes", señaló.
Según el general Rocca, no existe tampoco en el Ejército ningún suboficial Luis Cherres Bernales. Anunció también una sanción para el capitán Calle García.
El petróleo decomisado fue llevado al depósito de la Aduana de Tumbes y el vehículo internado en el depósito de la Dirección Regional de Transportes.