Cerca del 33% del gasto venezolano se destina a las armas, según informe. Colombia es uno de los que más invierte y recibe asistencia de EE.UU.
SINGAPUR [EL COMERCIO/AGEN-CIAS]. La mayoría de los países de América Latina, incluidos Argentina, Colombia, Chile, México y, sobre todo, Venezuela, aumentaron para el 2006 los presupuestos de defensa, según el informe presentado ayer por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).
En su balance anual, hecho público en Singapur, el IISS indicó que las alianzas en materia de seguridad en América Latina están sometidas a un proceso de cambio impulsados en gran parte por la política de izquierdas y el sentimiento contrario a EE.UU. y que, en particular, estos se manifiestan en Venezuela y Bolivia.
El presupuesto de defensa de Venezuela asciende para el 2006 a 1.400 millones de dólares, pero llega hasta los 2.084 millones si se incluyen los contratos militares pagados fuera del presupuesto. Esta cifra equivale al 33% de los gastos.
Según el informe sobre la capacidad y gasto militar de 162 países de todo el mundo, el Gobierno de Venezuela puede solicitar préstamos internacionales para la compra de material que no puede financiar directamente su presupuesto nacional de defensa, como ocurrió en el 2005 cuando pidió más de 600 millones de dólares.
"A la luz del deterioro de las relaciones con Washington, su tradicional proveedor de armas, desarrolla relaciones con otros exportadores de material militar, con el desagrado de la administración Bush y la alarma de la vecina Colombia", señala el informe del IISS, con sede en Londres.
En noviembre del 2004, el presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció un acuerdo para la compra a Rusia de 100.000 armas automáticas y unos 33 helicópteros de transporte. Con Moscú habló además de la posible adquisición de aviones de combate MIG-29 para reemplazar a los F-16, de fabricación estadounidense.
En noviembre del 2005, el Ministerio venezolano de Defensa y las empresas españolas EADS-CASA y Navantia firmaron un contrato de compraventa de equipamiento militar por unos 1.700 millones de euros para la compra de doce aviones, diez de transporte y dos de vigilancia, y ocho buques patrulleros de costa y litoral.
En un proceso similar, Estados Unidos vetó esa operación porque algunos componentes de los equipos militares son de origen estadounidense, pero España se comprometió a sustituirlos por otros de origen europeo para cumplir con el contrato con Venezuela.
En la mayor operación comercial de armamento con China, Venezuela acordó comprar al país asiático un sistema de radares móviles para la defensa aérea por un costo de 150 millones de dólares.
DETALLES DE LA REGIÓN
Acerca de Colombia, el informe del IISS dice que aunque en el 2006 aumentó su presupuesto de defensa en un 10%, este país es el que más gasta en seguridad con relación a su producto bruto interno (PBI). Así, ha superado los 6 mil millones de dólares; aunque no supera al gigante sudamericano, Brasil, que llega hasta los 13 mil millones.
Además, Colombia recibió en el 2005 asistencia financiera de EE.UU. por valor de unos 562 millones de dólares, incluidos 100 millones para entrenamiento militar y la adquisición de material, y 462 millones para el Programa Andino de Droga.
A finales de 2005, con un préstamo de Brasil, la Fuerza Aérea Colombiana adquirió al fabricante brasileño Embraer 25 aviones de combate del modelo EMB-314 Súper Tucano.
Argentina dedica en el 2006 al presupuesto de defensa poco más de 1.700 millones de dólares, cantidad casi similar a la del año anterior, mientras que México destina 3.100 millones de dólares, un monto ligeramente superior al del 2005.
Con respecto a Chile, el estudio señala que a pesar de su saludable situación económica, en el 2006 incrementó su presupuesto oficial únicamente en 4,5%.
Sobre el Perú
El informe sobre seguridad global cita que el presupuesto de defensa del Perú para el 2006 asciende a 1.100 millones de dólares, pero precisa que el porcentaje destinado a la adquisición de material es mínimo.