Las construcciones están al 95% en la zona norte del antiguo parque. Comité vecinal continúa acciones judiciales e iría a la Defensoría del Pueblo
Esta es la historia de un parque que ha despertado toda clase de sentimientos e intereses en una ciudad donde el cemento gana terreno a las áreas verdes: A sus 53 años, el parque Ramón Castilla de Lince se ha sometido una cirugía estética que entusiasma a su alcalde, César Gonzales, y las empresas inversionistas, pero indigna a un sector de vecinos del distrito, quienes sienten haber perdido un pedazo de sus vidas.
Los cambios del parque de once hectáreas ya se aprecian en el lado norte, donde se han utilizado 4,6 hectáreas para las nuevas construcciones: Un módulo de seguridad, una laguna artificial de 2.000 metros cuadrados (m2), un restaurante de 350 m2, una Oficina del Registro Civil de Lince, dos anfiteatros y dos módulos para servicios higiénicos.
Paralelamente, el jardín, monumento y pileta en honor de los novios han sido renovados, así como el campo de vóley y el enrejado del vivero. Las obras ya están avanzadas en un 95% y se inaugurarán el 14 de julio.
De todas ellas, dos han sido dadas en concesión: el restaurante-café y la laguna donde funcionará un servicio de botes con pedales. La Municipalidad de Lince niega que se haya concesionado la zona de juegos infantiles y el campo de fútbol, los que --según sus voceros-- permanecen bajo la administración municipal.
RAZONES DE LA OPOSICIÓN
Un total de dos millones doscientos mil soles ha invertido la Municipalidad de Lince en las obras (incluida la construcción de senderos y 140 postes) para modernizar el parque Ramón Castilla. Sin embargo, el Comité de Defensa Vecinal, encabezado por los esposos Elsa Briceño y Pedro Mackee, manifiesta los motivos de su oposición:
Se ha llenado de cemento un tercio de área verde del parque, considerado el tercer pulmón ecológico de la ciudad y, sobre todo, se ha violado la Ordenanza Metropolitana 525, que declara intangibles las áreas verdes y establece que los municipios no pueden darle otros fines o modalidades a los que su carácter de bien público impone.
A los 3.000 vecinos que están representados en el comité les preocupa también el impacto ambiental de la laguna artificial, la cual podría convertirse en un foco de contaminación.
El ingeniero Luiz Byrne, jefe de obras de la Municipalidad de Lince, rechaza que esto vaya a ocurrir, ya que se pondrá en marcha un sistema de recirculación y oxigenación de los 3.500 metros cúbicos (m3) de agua que se necesitará para llenar la laguna. Además, explicó que se han creado 3.563 m2 de áreas verdes nuevas, al reducir los caminos de tierra que había en el parque Castilla hasta hace dos años.
LUCHA EN EL PODER JUDICIAL
Los vecinos no solo han hecho conocer su oposición a las obras con protestas, sino que han ido al Poder Judicial, al Congreso y al Consejo Nacional del Ambiente para expresar su preocupación por lo que consideran la pérdida de uno de los últimos pulmones de la asfixiante Lima.
Elsa Briceño dijo ayer que el dictamen judicial que favoreció a la Municipalidad de Lince ha sido apelado por el comité vecinal, pero lamentablemente la causa se verá en la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Lima el 16 de enero del 2007, cuando todo al parecer estaría consumado.
Lo cierto es que los limeños y, sobre todo los vecinos de Lince, podrán comprobar pronto si esta 'cirugía estética' fue saludable o no para el parque Castilla.
Alcalde denunció a los vecinos
Manifestarse en contra de las obras en el parque Castilla les ha costado a varios vecinos de Lince una querella por difamación. El alcalde César Gonzales ha demandado por un millón de soles a los esposos Elsa y Pedro Mackee por liderar las protestas. En la misma situación se encuentra doña Julia Paniagua, quien también enfrenta una denuncia similar.
Los esposos Mackee han tomado la medida del burgomaestre como una acción de amedrentamiento, pero aseguraron que no se quedarán de brazos cruzados, pues solo han ejercido el derecho a la libertad de expresión. Ambos no descartan ir a la Defensoría del Pueblo para exponer su caso y su oposición a las obras en el parque Castilla.
Sepa más
4La Policía Ecológica inspeccionó el parque Castilla y constató que se habían dañado las raíces de cuatro árboles. En su informe, concluyó que no había delito.
4La Comisión de Medio Ambiente del Congreso también atendió la protesta de los vecinos, pero los legisladores no pudieron hacer nada.
4Las concesiones en el parque Castilla se habrían hecho por un plazo de 10 años.
Fabiola Torres López