Este año se celebran diez años de esta simática versión familiar de la fiesta taurina. El fundo Mamacona será el escenario, además, para exhibiciones de caballos de paso, peleas de gallos y mucha, mucha diversión
El Toromatch nació como un juego de amigos en la ganadería de Rafael Puga, como una afición de las familias limeñas de tradición taurina, pero luego, en 1996, alguien tuvo la brillante idea de llevarlo a Mamacona y convertirlo en un espectáculo abierto para todo aquel que quisiera divertirse. Desde entonces, y de manera ininterrumpida, los domingos de setiembre se caracterizan por esta fiesta familiar que tiene algo entretenido para cada edad y cada gusto.
Los más pequeños pueden disfrutar de juegos inflables, pasear en ponis y alentar a sus engreídos en las demostraciones caninas. Para los más grandes hay exhibiciones de caballos de paso, una palestra en la que medir sus habilidades al desafiar la gravedad y, más tarde, el Toromatch en sí mismo.
Pero las cosas no acaban ahí, porque luego vienen las peleas de gallos, juegos y premios diversos, como un concurso de seco y volteado (preparen sus gargantas, señores) todo lo cual desemboca en una juerga de las buenas en la discoteca.
Si quiere saber más sobre este entretenido plan dominguero, solo tiene que salir a medio día con rumbo al sur. La invitación está hecha. Jugando a ser toreros.