Anunció que Israel se retirará del sur libanés cuando se desplieguen los cascos azules
DAMASCO [AFP]. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, llegó ayer a Damasco en una nueva etapa de su gira por el Medio Oriente, que busca abonar el terreno para el éxito de la misión de paz en el Líbano, para cuya reconstrucción la comunidad internacional donó recientemente US$940 millones. "No estamos solos", declaró el primer ministro libanés, Fuad Siniora, en la clausura de la reunión. Este fue un trabajo muy bueno --dijo-- que superó ampliamente su objetivo oficial.
En la agenda de Annan está prevista una reunión con el presidente sirio, Bachar al Assad, y con su canciller, Walid Muallem, para pedirles su cooperación en la aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que puso fin a las hostilidades entre Israel y la milicia libanesa del Hezbolá.
Precisamente Siria, que al igual que Irán apoya a Hezbolá, es acusada por Israel y Estados Unidos de ser la puerta de ingreso de las armas ilegales para la milicia chiita.
Antes de viajar, Annan declaró que el ejército israelí se retirará del Líbano una vez que se desplieguen los 5.000 cascos azules y los 16.000 soldados libaneses en la zona. El secretario general dijo que habló del tema con el Gobierno Israelí y que acordaron "que con 5.000 cascos azules y 16.000 soldados libaneses que van a ir al sur, habrá una fuerza creíble que permitirá a los israelíes retirarse totalmente".
Por su parte, el jefe del Gobierno Italiano, Romano Prodi, confirmó este anuncio luego de sostener una reunión con el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres.