Viernes, 1 de setiembre de 2006
Irán incumple plazo de la ONU para dejar de enriquecer uranio

EE.UU. analiza qué sanciones se puede imponer al país islámico. Bush dice que Teherán enfrentará las consecuencias de su desafio



TEHERÁN / WASHINGTON [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Irán dejó pasar el plazo --que expiró ayer a medianoche-- impuesto por la ONU para dejar de enriquecer uranio, anunció ayer el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), en su esperado informe sobre el país islámico.

Esta afirmación deja abierto el camino para que el Consejo de Seguridad de la ONU imponga sanciones, ante el temor de que Teherán intente fabricar armas nucleares.

El informe del OIEA confirmó que Teherán no ha cesado de enriquecer uranio y que en tres años de investigaciones la institución no ha podido confirmar "la naturaleza pacífica del programa nuclear iraní", debido a la falta de cooperación de Teherán.

El OIEA afirmó, sin embargo, que sus inspectores "no han descubierto ninguna prueba concreta de que el programa nuclear iraní sea de naturaleza militar", aunque las autoridades iraníes no han proporcionado al organismo información necesaria para resolver cuestiones clave.

El Consejo de Seguridad impuso el plazo el pasado 31 de julio, y pidió que el OIEA informara si Teherán cumplía o no con las exigencias y amenazó con sanciones si no lo hacía.

A pesar de la oposición de Rusia y China --miembros permanentes del consejo-- a las sanciones inmediatas y duras, el consejo parecía ayer dispuesto a demorar las medidas.

Altas fuentes diplomáticas de la ONU dijeron que Irán aceptó reunirse con negociadores europeos para tratar de llegar a un acuerdo. Confirmando esos planes, el embajador estadounidense a la ONU, John Bolton, dijo que el consejo no tomará medidas antes que el enviado europeo, Javier Solana, se reúna con Ali Larijani, el principal negociador nuclear iraní, a mediados de la próxima semana.

REACCIONES DE ALTO CALIBRE
Conocedor de la noticia, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó que Irán debe enfrentarse a las consecuencias por desafiar al mundo, al desarrollar un programa nuclear y que por ello, dijo, Washington está listo para hablar de sanciones.

En un discurso en Salt Lake City, Bush pintó a un Gobierno Iraní empeñado en apoyar al Hezbolá, en el Líbano, y a los insurgentes en Iraq, y decidido a obtener bombas atómicas.

"El informe pone en evidencia nuestra preocupación de que Irán pretende fabricar armas atómicas. No existe una explicación para el comportamiento de Irán durante años que no sea que intenta tener capacidad nuclear", declaró por su parte John Bolton, el embajador de Estados Unidos ante la ONU.

Ni Bush ni Bolton entraron en detalles sobre las posibles medidas, aunque las sanciones barajadas, filtradas a la prensa en los últimos días, incluyen prohibir los viajes a líderes iraníes y restricciones a los préstamos del país islámico.

Asimismo, Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado norteamericano dijo que "desearíamos que el Consejo de Seguridad tomara medidas a muy corto plazo", aunque reconoció que este proceso podría llevar algún tiempo, sobre todo porque el principal impedimento son las reticencias de Rusia y China, países con poder de veto en ese órgano.

Desde la otra orilla, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, calificó de tirano a EE.UU., y reiteró que Teherán no se dejará intimidar. Además, otros funcionarios iraníes dijeron que su país era capaz de soportar cualquier castigo impuesto por el Consejo de Seguridad.



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