Lunes, 18 de setiembre de 2006
Nueve millones de trabajadores no aportan a ningún sistema previsional
Por Luis Corvera Gálvez
De los 4,5 millones que están afiliados, solo el 40% realiza aportes efectivos. Se evalúa algunas propuestas para captar a informales e independientes.

Óscar Fernández tiene 63 años y, aunque le faltan dos para jubilarse en el Sistema Privado de Pensiones, anda muy preocupado por su futura pensión. "En el 2003 solicité mi bono de reconocimiento a la Oficina de Normalización Previsional (ONP). Me obligaron a presentar la documentación que demostrara mis aportes al sistema nacional (entre 1967 y 1994, año en el que se trasladó al sistema privado), pero solo me reconocieron el 65% del tiempo que aporté", comenta mortificado.

Periodista de profesión, a Óscar la ONP no le reconoce el tiempo que laboró en la revista "Oiga", entre 1967 y 1974, pues esta ya no existe y no le es posible a la ONP verificar ese dato. "En octubre de 1994 presenté documentación adicional que demostraba mi relación laboral con la revista, pero hasta ahora sigo esperando que me den una respuesta", añade. Y no es para menos su preocupación, pues de no obtener un fallo a su favor, su pensión final podría verse reducida en un 20% o 30%.

Pero el caso de Óscar no es aislado. "En realidad, el 80% de los problemas que se han reportado en el sistema privado de pensiones (y que hoy motivan pedidos de desafiliación) se origina en la incapacidad que han tenido los afiliados por obtener su bono de reconocimiento o el monto que ellos esperaban", resalta Pedro Flecha, presidente de la Asociación de AFP.

EL CLIENTE NO TIENE LA RAZÓN
"¿Si las empresas tienen obligación legal de almacenar información por solo cinco años, por qué a los afiliados se nos exige guardar boletas de pago de 20 o 30 años atrás, períodos de los que seguramente no tenemos ni fotografías? ¿Y dónde queda la obligación del Estado de almacenar esa información?", se pregunta Óscar. Y es que si bien él tenía las boletas, pues su esposa es muy organizada y se las almacenó todos estos años, muchos afiliados no tienen esa suerte.

El problema --explicó en su momento la ONP-- es que la antigua Oficina de Registro de Cuenta Individual Nacional de Empleadores y Asegurados del IPSS, que era la encargada de llevar el control de las aportaciones al seguro social, no registró ni ordenó los archivos.

DESAFILIACIÓN ENGAÑOSA
Lo paradójico es que la motivación de muchos para desafiliarse del sistema privado puede jugar en contra de ellos. Es que para jubilarse en el sistema nacional, los afiliados deben pasar por el mismo proceso que el seguido para obtener su bono de reconocimiento. "Y si no te han reconocido algún período en tu bono, tampoco te lo reconocerán al jubilarte", explica Flecha.

¿Y cuál sería el efecto de ello? "Si no logras demostrar 240 aportaciones, simplemente no tienes derecho a pensión, lo cual es mucho peor que una pensión baja en el sistema privado", precisa el funcionario. Y no se equivoca. En julio pasado, por ejemplo, Víctor Cárdenas escribió a este Diario para que se le ayudara a obtener una respuesta sobre su pensión. La respuesta de la ONP no pudo ser peor: al haber aportado al sistema nacional solo 13 años y dos meses, simplemente se le negó tal derecho. ¿Y su dinero aportado? Se pierde.

MÁS ALLÁ DE LA DESAFILIACIÓN
"Si bien la desafiliación es importante, y la vamos a apoyar para aquellos a quienes realmente beneficia (unos 35.000 afiliados), deberíamos preocuparnos por aquellos que no tienen una pensión", explica Jaime Cáceres Sayán, presidente de AFP Integra. De los 13,5 millones de trabajadores que hay en el país, solo 4,86 millones están afiliados a algún sistema previsional (ver infografía adjunta), aunque solo el 40% de estos aporta efectivamente. En ese contexto, cerca de nueve millones hoy tendrán que portarse muy bien con sus hijos, pues ellos los tendrán que mantener después.

"El problema es que si no los integramos al sistema, esas personas (en el Perú son el 64% de los trabajadores y en Chile el 30%) luego podrían caer en situación de pobreza y convertirse en una carga para el Estado", comenta Augusto Iglesias, miembro del consejo asesor previsional en Chile. Y como de todas formas será el Estado el que tendrá que ayudar a quienes no sean mantenidos por sus familiares, Iglesias considera que se debe promover desde ahora mecanismos que permitan a ese grupo empezar a ahorrar y reducir el subsidio que luego tendrá que otorgarles para evitar que caigan en la indigencia. Hoy el Estado destina S/. 8.500 millones para las pensiones de casi 800.000 personas, pero de no hacer nada, el 2025 existirán cinco millones de personas en edad de jubilarse, de las que solo 1,3 millones tendrían sus pensiones aseguradas.

HORA DE LOS CAMBIOS
Conscientes de la necesidad de ampliar la cobertura previsional, desde diciembre del año pasado se inició en Chile el debate sobre cómo hacerlo. En el Perú, mientras tanto, "estamos trabajando también en una reforma del sistema", comenta Lorena Masías, superintendenta adjunta de AFP. Sin embargo, la propuesta inicial estará lista recién en marzo.

"Pero eso no significa que no tengamos algunas propuestas", comenta Flecha. "Normalmente se espera tener la solución perfecta, pero esta no existe. Hay que ser creativos y diseñar propuestas para integrar de a pocos a los que no están afiliados", sostiene Iglesias. En esa línea, en la Asociación de AFP han estimado en 650.000 los trabajadores independientes que perciben honorarios de forma permanente y, por tanto, son el primer grupo objetivo al que se debería apuntar. "Como ya tienen una relación estable con el Estado y las empresas, solo hay que descontarles de sus boletas su aporte a la AFP, tal y como ocurre con los descuentos del Impuesto a la Renta", sostiene Flecha.

Y en el caso de los informales, lo que se plantea es empezar con aquellos que tienen algún vinculo con la economía formal. Así, en el caso de los taxistas, por ejemplo, que superan los 120.000, se les podría cobrar al echar gasolina y verificar el cumplimiento de sus aportes a través de su registro en el Setame. A los comerciantes, por su parte, que son un grupo de 800.000, se les podría cobrar cada vez que renuevan sus licencias de funcionamiento en las municipalidades. "Hay que buscar el punto de contacto con el Estado para aprovecharlo", explica Iglesias, "pues ese es el momento en el que puedes cobrar".

De forma complementaria a este tipo de propuestas, las AFP promueven que los aportes al Sistema Privado de Pensiones estén exonerados del Impuesto a la Renta. "El pago debería realizarse al momento en el que se percibe la pensión", explica Cáceres Sayán. Y como el promedio de las pensiones (S/.1.000) está por debajo del mínimo para el pago de impuestos, igual estarían exentas luego. Por ahora, sin embargo, todas estas son propuestas que requieren un debate técnico, el cual debe iniciarse pronto.

Claves
Lo que se podría imitar de Chile
4En Chile se ha propuesto que a los alumnos que terminen la secundaria y asistan a un curso sobre temas previsionales se les abra una cuenta en una AFP con un aporte inicial del Estado por US$50.

4Durante el primer año de aportes, el Estado depositará en la cuenta del afiliado un monto idéntico al que haya hecho este. Pero el beneficio solo será válido si los aportes son continuos.

4Se establecerá una pensión universal (todos los que lleguen a la edad de jubilación tendrán derecho a una). Los que nunca hayan aportado o sus aportes no alcancen para una pensión mínima recibirán un subsidio del Estado.

El dato
¿Cuánto viviré?
¿Tiene 65 años y se va a jubilar? Su esperanza de vida es de 83 años, si es una dama, y de 81 años si es un varón. En 1990 era de 80 para ellas y de 78 para ellos. Para el 2025 se estima que los que hoy tienen 46 años tendrán una esperanza de vida de 85 años, si son hombres, y 87 si son mujeres.

Vea nuestra infografía: Expansión mundial de las AFP

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