LONDRES. La detective de Scotland Yard Michelle Roycroft, quien efectuó la confiscación del tocado moche a mediados de agosto último, dice que Michel van Rijn los contactó el 31 de julio pasado informándoles del paradero de esta pieza, la misma que ya se encontraba en la oficina de los abogados que Leonardo Patterson había contratado para la transacción que esperaba realizar con el holandés.
Por Fernando Lucena, especial para El Comercio
Hasta ese momento, la investigación había sido llevada a cabo por Van Rijn de manera independiente.
Roycroft asegura que luego Scotland Yard procedió a contactar a las autoridades peruanas, quienes eventualmente confirmaron que la pieza había sido saqueada de una tumba en 1988.
Aproximadamente dos semanas después de que se diera aviso a las autoridades peruanas, se consiguió la autorización necesaria para actuar y efectuar la confiscación. En ese momento, Patterson ya se encontraba fuera del Reino Unido, motivo por el cual no pudo ser arrestado por la posesión de un objeto robado.
La detective Roycroft dice que, en ese entonces, remitió a las autoridades peruanas toda la información que Van Rijn le había proporcionado. Añade que las razones por las que policía británica no esta involucrada en la investigación son que Patterson no es ciudadano británico y que las autoridades peruanas no han solicitado ningún tipo de ayuda.
EL CATÁLOGO
Leonardo Patterson hizo imprimir un catálogo para la exhibición de su colección en 1997. Allí, el traficante se describe como un coleccionista que siente "respeto y admiración" por las culturas nativas de Meso y Sudamérica.
En la introducción señala que penetró en la jungla motivado por los espíritus de sus antepasados, atraído por los indios nativos de Talamanca, Belice, Nicaragua y Guatemala, y por la sensualidad del contacto con las piezas. Agrega que en sus conversaciones con los últimos jefes nativos llegó a recibir algún "invalorable regalo" a manera de legado para el futuro".
El texto concluye con un extenso agradecimiento a quienes lo apoyaron a lo largo de los años. En la lista figuran duques, príncipes y otros miembros de la nobleza europea, dos ex presidentes de Costa Rica, ministros y embajadores, entre otros.
La inauguración de la exhibición de la Colección Patterson, en 1997, contó con la presencia de la líder indigenista y premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, como embajadora de los descendientes de aquellas civilizaciones extinguidas.