Mientras tanto en Lima, la situación con respecto a la responsabilidad del importante hallazgo no parece cambiar.
Pese a que fuentes de la división del Patrimonio Cultural de Interpol Perú reconocieron que, en el caso del tocado moche existió una denuncia realizada por el holandés Michel van Rijn, insisten en afirmar que la recuperación de esta pieza fue exclusivamente gracias a un trabajo en conjunto realizado por las oficinas de Interpol en Londres y Lima, así como por Scotland Yard y con la colaboración en las labores de certificación del arqueólogo Walter Alva.
De otro lado, afirmaron que se encuentran investigando más casos en los que también estarían involucradas algunas piezas de nuestro patrimonio nacional.
Detallan que dos de estas investigaciones se están realizando en Conpenhague (Dinamarca ), mientras que otra se desarrolla en Bratislava (Eslovaquia). Asimismo, tienen en carpeta una denuncia hecha por el Instituto Nacional de Cultura (INC) con respecto a un robo ocurrido en la localidad de Caylloma, en Arequipa.