Un análisis de la difícil tarea del cineasta peruano en el Día del Espectador. El crecimiento de la industria apunta a un 'boom', pero a costa de sacrificios
"¿Y a qué se dedica tu novio?", preguntan en el almuerzo dominical. "Es cineasta, tía". Horror, pelos de punta, preocupación familiar. Ser cineasta en el Perú hoy en día no es, precisamente, una elección lucrativa y dista mucho de la seductora profesión de Steven Spielberg, Pedro Almodóvar o Robert Rodríguez, rodeada de mitos de millonarias inversiones y jugosas ganancias. Ser cineasta en el Perú se parece más a ser malabarista o vendedor de puerta en puerta.
Pese a esto, el cine peruano se encuentra hoy en uno de sus mejores momentos: en los últimos tres años se ha estrenado casi 20 largometrajes y se ha ganado alrededor de 150 premios internacionales; se ha rodado más de un centenar de documentales y cortometrajes, los que se han exhibido en múltiples festivales en el mundo.
Sin embargo, mientras que películas extranjeras como "La era del hielo" reciben en nuestro país 900.000 espectadores, las producciones nacionales más taquilleras de los últimos tiempos, como "Paloma de papel" o "Piratas en el Callao", han conseguido, como gran logro, una cifra cercana a los 275.000 asistentes en nuestras salas. La pregunta, entonces, es: ¿Y cómo lo hacen?
La producción total de una película en el Perú cuesta entre US$250.000 y US$450.00, pero los ingresos por taquilla para el dueño de la película se calculan en solo US$0,8 por espectador. La fórmula, entonces, se centra en tres elementos claves: fondos, coproducciones y auspicios.
Los filmes más renombrados y premiados últimamente se han proyectado, en gran parte, gracias a premios o ayudas internacionales: "La prueba", "Paloma de papel" o "Mariposa negra" recibieron distintas cantidades del programa Ibermedia; "Días de Santiago" contó con unos US$30.000 del Hubert Bals Fund; y "Madeinusa" se inició gracias a la obtención del premio del Festival de La Habana, de más de US$100.000, por poner algunos ejemplos.
Sobre los auspicios, lo más común es que se den en productos más que en dinero --aunque en algunos casos, como "Chicha tu madre" o el mismo "Madeinusa" se consiguió apoyo de la empresa privada en metálico--, con lo que se abarata US$20.000 el costo de materiales, comida o transporte.
¿EN QUÉ SE GASTA?
La creación de una película tiene varias etapas. La primera, la de desarrollo, en la que el guionista o director deberían tomarse su tiempo para que llegue la inspiración, es realmente la etapa en que se escribe --en los pocos ratos libres que deja el trabajo-- el guion de la película y se comienza a tocar las puertas para vender el proyecto.
Hay excepciones, eso sí: luego de los galardones de "Días de Santiago", su director, Josué Méndez, ganó la beca del festival de Cannes, que le permitió escribir el guion de su próxima película, "Dioses", en París durante cinco meses.
En la preproducción, que dura entre 2 y 6 meses, comienzan los gastos, pues hay que hacer el cásting, congregar al equipo técnico, buscar locaciones, etc. Sin embargo, los desembolsos más fuertes vienen con el rodaje, que dura entre 4 y 6 semanas y es cuando se paga al personal y a los actores. Finalmente, viene la etapa de posproducción, el momento técnico en que, entre muchas otras cosas, se 'infla' la cinta al formato de cine. Lo más barato que puede costarle esta etapa al joven realizador es US$60.000. Con esfuerzo, pero comienzan a ser rentables.
PRECISIONES
4 Los actores principales deberían ganar entre US$4.000 y US$6.000 por las 4 a 6 semanas de grabación, pero en la mayoría de los casos, el amor al arte y los beneficios que les significa trabajar en filmes que serán exhibidos en el exterior hacen que la cifra se reduzca considerablemente.
4Un actor secundario recibe unos US$100 diarios.
4Un director de fotografía (que en sus trabajos de publicidad recibe aproximadamente US$600 diarios) cobra unos US$800 por semana.
Más información:
4 Vea nuestra infografía "Pocas luces, más cámaras, mucha acción"
4 Más allá del éxito en taquilla, se necesita una ley del cine que funcione y se cumpla