4 JOSÉ SANTILLÁN ARRÚZ
Ministra espera que autoridades sancionen ejemplarmente
Los actos de vandalismo protagonizados por algunos desadaptados en diversos puntos del país, tras conocerse el resultado de las elecciones, no quedaría impune. Al menos esa es la intención del Ministerio del Interior que identificó y puso a disposición de las autoridades judiciales a 16 revoltosos que causaron serios daños en la localidad de Huari, Áncash, cuando unos 200 pobladores ingresaron violentamente en la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) del lugar y destruyeron el centro de cómputo.
Los 16 individuos se encuentran detenidos y, según la ministra del Interior, Pilar Mazzetti, están incursos en los delitos contra el patrimonio agravado, daño, violencia y resistencia a la autoridad, delitos contra la vida, el cuerpo y la salud (por las lesiones causadas a los agentes policiales que intentaron restablecer el orden), robo agravado y delito contra el sufragio en agravio del Estado.
La ministra subrayó que se han hecho los atestados correspondientes y se espera que las autoridades judiciales sancionen de manera ejemplar para que estos actos no se vuelvan a repetir en el país. El caso de los detenidos de Huari tendrá que ser visto por el juez de primera instancia en lo penal de Huari, en la región Áncash.
Este caso, sin embargo, no es el único. Las labores de inteligencia han permitido identificar y poner a disposición de las autoridades judiciales también a otras 21 personas, entre ellas seis mujeres, que causaron daños en la sede de la Municipalidad de Puente Piedra, en Lima, dijo Mazzetti a El Comercio.
La cifra, sin embargo, podría aumentar en las próximas horas debido a que la policía continúa realizando labores de investigación para dar con los responsables del ataque. El frontis del palacio municipal quedó destruido debido a la inusitada violencia de los revoltosos, que también quemaron una motocicleta del serenazgo.
Todos ellos, según la ministra, se encuentran incursos en los delitos contra el patrimonio (robo agravado), daño agravado, violencia y resistencia a la autoridad.
Mazzetti se mostró de acuerdo con el presidente Alan García, al señalar que los actos vandálicos, luego de las elecciones, podrían considerarse actos terroristas y, por lo tanto, condenables en esa magnitud. Es por ello, dijo, que el Gobierno tiene todo el derecho de sospechar que estos actos podrían tener vinculación con terrorismo en las zonas donde existan indicios de ello, por lo que serán investigados exhaustivamente.
"Es obvio que las organizaciones terroristas están buscando tener vigencia y nosotros debemos estar alertas", comentó Mazzetti, al señalar que las detenciones se han debido a las labores de inteligencia realizadas en todo el país.
Subrayó que se ha tenido la precaución de filmar cada hecho a fin de deslindar las responsabilidades del caso.