Luego de reunirse en Palacio de Gobierno con el embajador de Japón en Lima, Hitohiro Ishida, el presidente Alan García sostuvo que ese país es un extraordinario socio comercial al que se ha descuidado por temas judiciales.
"Nuestra decisión será mantener separado el tema judicial y, al mismo tiempo, ser el socio privilegiado de Japón en América Latina", expresó en alusión al caso del prófugo Alberto Fujimori.
El mandatario informó que el embajador Ishida le ha comunicado el interés de varias empresas mineras de su país para participar en la licitación del proyecto de Michiquillay, que incluye una inversión de 700 millones de dólares.
Asimismo, le cursó una invitación para visitar Japón.
"Veremos la fecha más conveniente y de esa manera fortaleceremos las relaciones muchísimo más. Hay miles de millones de inversión, cooperación y ayuda no reembolsable japonesa que podemos movilizar", señaló.
Tras despedir al diplomático, el presidente absolvió varias preguntas respecto del descenso de su popularidad.
Argumentó que es el "efecto natural" por los resultados del Apra en las últimas elecciones municipales y regionales, aunque destacó que su obligación como presidente no le permitía tomar parte.