Economista obtuvo el 57% de los votos frente al 43% de Noboa. Millonario empresario no reconoce cifras de las encuestadoras
Por Gisella López Lenci, enviada especial
QUITO. "Hoy empezamos a recuperar la patria". Así inició Rafael Correa sus palabras como virtual presidente electo del Ecuador, luego de derrotar con una categórica diferencia al millonario Álvaro Noboa, quien no reconoció la derrota y dijo que esperará los resultados oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
A las 5 de la tarde, las encuestadoras empezaron a difundir los resultados a boca de urna --conocidos como 'exit poll' en este país-- los cuales le daban a Rafael Correa el 57% de los votos, frente al 43% de Álvaro Noboa.
Unos catorce puntos de diferencia que superaron los sondeos difundidos en las horas previas a los comicios, que le daban al economista de 43 años y líder de Alianza País, un máximo de 10% de ventaja sobre Noboa. Y que superaban largamente los 20 puntos de diferencia que al inicio de la segunda vuelta tenía el empresario bananero. De confirmarse estas cifras, Correa asumiría el poder el 15 de enero del próximo año. En palabras del director de Market, una de las empresas encargadas de los sondeos, fue en las últimas semanas que los porcentajes empezaron a cambiar a favor del economista, a medida que iba descendiendo el número de indecisos. "Hace tres semanas había una indecisión de 19%. Las elecciones se deciden en las últimas semanas, esto sumado a que la movilidad del voto ha sido muy amplia", aseveró José Eljuri.
Al cierre de esta edición, en un primer adelanto de los resultados oficiales, el TSE informó que al 8% de las actas escrutadas Correa obtenía el 56%, mientras que Noboa el 34% de votos.
GRATITUD Y SERENIDAD
Tras conocer las primeras cifras, Rafael Correa dio una conferencia de prensa en el hotel Dann Carlton de Quito, donde agradeció a sus simpatizantes y a los electores por la confianza depositada en él. "Recibimos con profunda serenidad, humildad, esperanza y gratitud la confianza de los ciudadanos. Después de muchos años de tinieblas y de políticas económicas excluyentes, la esperanza ha vencido", expresó rodeado por un mar de periodistas de todo el mundo que llegaron hasta el lugar para escuchar las primeras impresiones del virtual ganador de la segunda vuelta.
Mientras reafirmaba su compromiso de realizar una Asamblea Constituyente, de mantener la dolarización y su negativa al TLC con Estados Unidos, Correa se animó a anunciar a algunos de sus próximos ministros, entre ellos Ricardo Patiño, uno de sus principales allegados, quien sería nombrado ministro de Economía. Patiño fue viceministro de Correa cuando este dirigió este despacho durante el gobierno de Alfredo Palacio.
También tuvo palabras para su contrincante, Álvaro Noboa, quien no quiso aceptar los resultados de las encuestadoras. "Noboa no puede negar lo innegable", y adelantó una próxima medida: "Daremos una ley que sancione los datos estadísticos dolosos. No se puede jugar con la fe pública". A diferencia de la primera vuelta, donde Correa habló de fraude tras quedar segundo, esta vez aceptó sin cuestionamientos los resultados de las firmas de opinión.
En tanto, las caras desde Guayaquil, base política de Noboa, no eran las mejores. Desde un set de televisión declaró que solo creía en la encuesta de la empresa Confirmar, contratada por él y que lo daban como ganador con el 42% de los votos, frente al 36% para Correa. "He ganado, he ganado, he ganado", repetía frente al conductor.
Horas antes, Noboa hizo gala de su histrionismo cuando se presentó a votar. En medio de una impresionante seguridad y de pullas entre soldados y civiles, el millonario, dueño de 110 empresas en el país, leyó un párrafo del evangelio de San Lucas y señaló que él solo quería servir a los pobres. "Yo, Álvaro Noboa, imitando a Cristo, lo único que quiero es servir, generando riqueza en el país, generando empleo y todo lo necesario para que los pobres puedan tener vivienda, salud, educación y empleo", exhortó infringiendo la Ley Electoral que prohíbe cualquier tipo de proselitismo, mientras se arrodillaba con la Biblia en la mano delante de la prensa y de su mesa de votación.
Invocar el nombre de Dios en vano no fue la mejor estrategia para este abogado que intentó la presidencia por tercera vez, pero que, no obstante, tendrá el suficiente poder político, gracias a su mayoría en el Congreso, para poner sus condiciones frente a Rafael Correa.
EL PERFIL: Católico, humanista y de izquierda
El punto de inflexión en la vida del economista Rafael Correa, de 43 años, fue su designación como ministro de Economía por el presidente Alfredo Palacio. Pero su desempeño en la cartera minó su relación con Palacio y provocó su renuncia. Del gobierno salió casi en hombros por su pública convicción de que antes que al mercado la economía debe servir al ser humano. Esto sumado a su arrollador carisma lo pusieron en carrera hacia la presidencia.
Nacido en un hogar humilde de Guayaquil, Correa se define como "un humanista, cristiano, de izquierda". Ahora que parece haber alcanzado su objetivo, deberá demostrar que su proyecto es viable y que podrá aplicarlo pese a que no contar con apoyo en el Congreso.
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