TERMINÓ LA FERIA. Lo mejor de la feria vino en la última corrida. Castella cortó cuatro orejas y ganó el Escapulario de Oro. El Juli cortó una en cada toro y Barrera una al primero y dio la vuelta en el otro
Por Bartolomé Puiggrós
Con lleno en ambos tendidos y gente hasta en las escaleras, se dio el cerrojazo de la Feria del Señor de los Milagros del 2006. Cuando se redondean bien los carteles, y estos son interesantes, sí hay afición que llena la plaza y qué bonita se ve cuando el lleno es hasta la bandera. A la hora señalada, hicieron el paseíllo Vicente Barrera, de celeste y oro; Julián López El Juli, de verde esmeralda y oro, y Sebastián Castella, de lila y oro. Una gran ovación los hizo salir al tercio a saludar.
EN SU SITIO
El llamado Torero de Lima ha estado ayer en su sitio, es decir de figura del toreo. Le tocó competir con los dos ases que se juegan la supremacía del escalafón. A su primero lo recibió con una serie de verónicas que ha rematado con una media, rodilla en tierra, y luego con una revolera. Los delantales del llamado quite tienen menos lucimiento. Brinda al público y empieza con estatuarios sin moverse. Luego vendrán derechazos ligados y sin moverse: una gran serie. Otra igual con molinete invertido y dos de pecho. También roblesinas y pases de pecho con rodilla en tierra y lasernistas de rodillas. Muy buena faena que rubrica de pinchazo y estocada trasera y le conceden una oreja.
Al burraco de pelo que hizo cuarto poco hay con el capote. El morlaco sale suelto de los primeros muletazos y no logra acople por el corto recorrido del astado escarbador y que duda echando la cara al suelo. Cada dos muletazos tiene que volver a empezar; aun así, hay afarolados, pases de pecho, capeína, dosantinas y otra, pero haciéndolo todo el torero, que termina de una estocada al encuentro y da la vuelta al ruedo. Quedó su cartel intacto.
ES UN MAESTRO
A El Juli le tocaron los dos peores bichos del lote que se lidió ayer, pero es torero poderoso y puede con todo. Recibió a su primero con dos lances a la verónica antes de que salga suelto, en los que el morito echaba las manos por delante. Mostró querencia a tablas en las chicuelinas y tafalleras del quite. Brinda al público y tras dos por alto hay un impresionante silencio de Lima, esperando lo que hará el maestro. Sigue por alto el del desprecio y ya está en los medios. Al principio no hay acople y pierde pasos , pero luego ya la faena toma vuelo y los derechazos ligados preceden a un martinete y las palmas echan humo. Luego, como el toro no repite dos arrancadas, vuelve a empezar en cada muletazo lo que debía ser una serie, hay dosantinas , martinetes y un arrimón final, en el que el toro rueda por la arena. El péndulo antes de un pinchazo y estocada. Le conceden una oreja.
Al que hizo quinto lo recibe con tres verónicas y la media. Escarba y echa la cara al suelo, mal banderilleado llega violento y tardea, embiste a veces rebrincado y calamocheando. Los cites son con la voz y el zapatillazo y así le va sacando partido con muletazos lucidos y jaleados. Le puede y logra mayor lucimiento intercalando molinetes, el péndulo y coge una soberana estocada marcando los tiempos, dejándose ver y señalando arriba. Le conceden otra oreja. No se dejó ganar la partida en esta lucha por el cetro del toreo.
UNA FIGURA DE ÉPOCA
Va camino de ser Castella, que no deja pasar una para encaramarse a la cima del toreo. Con verónicas recibió a su primero. Ya pone a la plaza boca abajo en las ceñidisimas chicuelinas y tafalleras del quite. Hay un gran par de El Santi. Cita en los medios y empieza con los cambiados por la espalda y por delante que hacen gemir los cimientos de Acho con los olés. Son muy buenos los derechazos en un palmo, pero menos buenos los naturales; aunque un trincherazo es una pintura. Vuelve con la derecha y logra muletazos indescriptibles en los medios hasta que un desarme nos devuelve a la realidad rompiendo el encanto. El toro pasa por delante y por detrás y al final no sabe por dónde pasa, pero pasa rozando la taleguilla y el público salta en sus asientos. Piden el indulto y al final entra a matar y logra una estocada trasera y desprendida, de la que se amorcilla el bicho. Le conceden las dos orejas y la vuelta al toro por el ruedo.
El sexto empieza saliéndose suelto pero luego hay un largo ramillete de verónicas saliéndose a los medios y ganando terreno como debe ser. Otra vez chicuelinas y tafalleras más varios remates a una mano, gritos de torero, torero. Se luce Molina con los rehiletes y sin brindar logra varios estatuarios sin moverse, el toro es más soso y tiene menos transmisión y recorrido, pero él se pega un arrimón de miedo, muletazos de uno en uno, el péndulo, martinetes que acaba con manoletinas y otra vez se lo pasa por delante y por detrás en pases a veces inverosímiles. Receta una estocada desprendida y le conceden otras dos orejas .
Salen a hombros el ganadero Roberto Puga y Castella y El Juli. El cronista sabe que el público es soberano en sus gustos, pero quiere aclarar algunas cosas. Los toros deben picarse, no deben pasar con un picotazo y luego darle la vuelta al ruedo o el Escapulario de Plata, que ha ganado Puntero, número 9. Aunque fue un toro noble y repetidor, tomó solo un picotazo. Así nos escamotean la suerte de varas que tan bien tomó Ilusión, el jabonero de Caicedo que romaneó largo rato en el caballo. No se debe pitar a los picadores cuando estos tienen que ejecutar la suerte de varas. Cuando cae la montera boca abajo hay una gran satisfacción del público y eso no tiene la menor importancia, ni se debe seguir el ritmo de la música con las palmas.
Estos son los pequeños detalles que marcan la diferencia y que influyen en la categoría de Acho, aunque la de ayer haya sido una gran corrida.
LOS MATADORES
Sebastián Castella
"Estoy muy contento por haber cuajado mis dos toros en Acho, pues han colaborado con nosotros. Creo que me he ganado hoy en el ruedo el Escapulario de Oro del Señor de los Milagros".
Julián López
El Juli
"He estado muy a gusto. Mis toros han tenido sus cosillas, pero han sido nobles, he podido estar a gusto y cortar las orejas. Lima sigue siendo una plaza de importancia, sin duda sabe ver toros".
Vicente Barrera
"Es impresionante ver lleno Acho. Es una responsabilidad con un público que me quiere y yo a él. Los toros embistieron, se cortaron orejas y el público salió contento".
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4 El ganado: Bien presentados y dieron buen juego