Por Carmen Vildoso, sociólogo*
Ahí (adverbio): en ese lugar, a ese lugar. Ahí, como metáfora del distrito, del distrito en que cada uno vive y que se convierte en señal del mayor o menor bienestar alcanzado. En estas últimas elecciones, en uno de ellos el tema central de discusión fue la limpieza del agua con la que se riegan los jardines. Lo que es mucho decir en un país donde el problema, en muchos lugares, es la disponibilidad y la calidad del agua que consumen las familias, mientras en otros la falta de agua para regar los cultivos.
La campaña municipal coincidió con la publicación del Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que incluye un ránking de desarrollo humano a nivel distrital. Quizá por ello algunos han interpretado que la ubicación en el ránking depende de la gestión de los alcaldes, al punto que un grupo de vecinos de San Isidro protestó porque la campaña de un candidato podía ensombrecer el hecho de que su distrito estaba en el primer puesto y poner en riesgo los 'beneficios' provenientes de esa destacada ubicación.
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) del PNUD mide tres variables: esperanza de vida, nivel educativo (alfabetización y escolaridad) e ingreso, de modo que los distritos que tienen mejores resultados son aquellos cuya población posee un nivel de vida más elevado. La esperanza de vida en San Isidro está sobre los 76 años, la población alfabetizada llega casi al 100%, la tasa de escolaridad al 90% y el ingreso familiar per cápita mensual a S/.1.271, mientras que en el distrito que ha quedado a la cola del ránking del 2005 --Huayllay Grande, en Huancavelica-- la esperanza de vida no pasa de 54 años, solo el 53% de los mayores de 15 años sabe leer y escribir, la escolaridad también está en 53% y el ingreso mensual llega a 183 soles. Este año un grupo de estudiantes de quinto de secundaria del colegio Isabel Flores de Oliva (más conocido como el CIFO), que queda en San Isidro, pasó varios días haciendo proyección social en Quillo, el distrito más rezagado según el anterior informe del PNUD. Este es un ejemplo de qué pueden hacer quienes disfrutan de un IDH más elevado: establecer lazos de solidaridad con quienes están en el polo opuesto.
AHI: sigla adoptada por instituciones y personas que promueven la formación de Apurímac, Huancavelica e Ica como región. Úsese, por extensión, para las alianzas estratégicas entre poblaciones de lugares aledaños. Todos cuentan con algo valioso. El pueblo de Huayllay Grande conserva casas de piedra pura y un templo --construido en los años 1700-1750, adornado con lienzos de la Escuela Ayacuchana-- que son vestigios de la arquitectura española original, y es famoso porque celebra el culto al Señor de Huayllay en una fiesta de alcance regional. Pasar de los ahí dispersos a diversos AHI, con regiones fortalecidas con las potencialidades que cada pueblo aporta, es un salto indispensable.
(*) ACUERDO NACIONAL