Sábado, 30 de diciembre de 2006
Diversos países rechazaron la ejecución hasta el último instante




Hasta el último momento diversos países, de Europa y Latinoamérica, rechazaron la aplicación de la pena de muerte al ex presidente iraquí Saddam Hussein.

El Gobierno Brasileño, por ejemplo, afirmó su rechazo a la pena de muerte y manifestó su convicción de que la ejecución de Hussein no ayudará a la pacificación de ese país.

A través de una nota de prensa, Brasil hizo saber que "por una cuestión de principios, Brasil es contrario a la pena de muerte", que incluso está "vedada en la Constitución Nacional".

El gobierno de Chile también expresó su rechazo --por razones de principios-- a la ejecución del ex dictador iraquí y hasta el último instante manifestó su confianza en las gestiones que algunos países de Europa y Latinoamérica podrían llevar a cabo para que la sentencia fuera anulada.

"Por razones de principios formamos parte de los países que están haciendo campañas activas para la supresión de la pena de muerte en las naciones donde subsiste", precisó el canciller chileno en funciones, Alberto Van Klaveren.

IGLESIA CATÓLICA
El nuncio del Vaticano en Bagdad, Francis Assisi Chullikatt, recordó ayer que la Iglesia Católica siempre defiende la vida. La afirmación la hizo en una entrevista con la Radio Vaticana cuando era inminente la ejecución del ex dictador iraquí Saddam Hussein.

Chullikatt explicó que algunos obispos del país ya se habían pronunciado sobre la cuestión y señalaron que "tendría que ser tratada según enseña la Iglesia: con el respeto y defensa de la vida".

El presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, fue otro de los jefes de Estado que rechazó la pena de muerte a la que fue condenado Saddam Hussein.

"Todos los dictadores deben responder por sus crímenes, pero no puedo respaldar este tipo de condena. Estoy contra la pena de muerte", sostuvo Rodriguez Zapatero durante una rueda de prensa ofrecida en el palacio de La Moncloa para hacer un balance de su gestión en el 2006.

Esta fue la primera vez que el Gobierno Español se pronunciaba sobre la condena a muerte de Saddam Hussein.

El líder ultranacionalista austríaco Joerg Haider fue mucho más allá que los anteriores y no solo insistió en que los europeos aunaran sus esfuerzos para impedir la ejecución de Saddam Hussein sino que también invocó a los países europeos a conseguir que el presidente de EE.UU., George W. Bush y su antiguo secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, sean juzgados como criminales de guerra.

"Ellos dirigieron una guerra contra un país pacífico (Iraq), asesinaron, torturaron, violaron mujeres y llevaron a toda la nación al caos", dijo el polémico político austríaco.

CLAVES
Turquía avizora aumento del caos
4 
Horas antes de la ejecución, el ministro turco de Asuntos Exteriores, Abdula Gul, aseguró que los iraquíes debieron pensarlo muy bien antes de ejecutar a Hussein.

4 El ministro turco había dicho que el ahorcamiento de Saddam Hussein más bien podría conducir a un aumento del caos en Iraq, pues advirtió que los iraquíes tienen disputas y problemas entre ellos.





Denuncie a los alcaldes que no cumplen con sus deberes
4 Deje su mensaje


Copyright Empresa Editora El Comercio S.A.
Derechos reservados
Contáctenos

Edición impresa