Críticas de Vladimir Putin a hegemonía de Washington causan revuelo. Robert Gates anunció que viajará a Moscú para reducir tensión bilateral
WASHINGTON/MÚNICH [EL COMERCIO/ AGENCIAS]. Los comentarios del presidente ruso, Vladimir Putin, que el sábado acusó a Washington de ignorar el derecho internacional y de querer imponer su voluntad en el mundo, han causado revuelo en Estados Unidos.
Uno de los primeros en responder las críticas fue el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, quien comentó que una guerra fría fue suficiente.
El ex jefe de la CIA --quien también participó en la Cuadragésima Tercera Conferencia Internacional de Seguridad, que se clausuró ayer en Múnich (Alemania)-- manifestó que viajará a Moscú para intentar reducir las tensiones bilaterales.
Pese a su preocupación, Gates destacó la necesidad de seguir cooperando con Moscú, al tiempo que intentaba explicar la súbita arremetida del mandatario ruso. "Muchos de ustedes tienen experiencia en la diplomacia o en la política", dijo. "Yo, al igual que el segundo orador de ayer (Putin), tenemos una experiencia diferente: una carrera en el ámbito del espionaje. Y supongo que los viejos espías tienen el hábito de hablar francamente", explicó el funcionario.
Más adelante, Gates trató de bajar la tensión sin dejar de resaltar las suspicacias que se desprenden de la política rusa. "Todos enfrentamos problemas y desafíos comunes que se deben abordar en comunidad, incluida Rusia", aseguró, y "nosotros también nos hacemos preguntas sobre algunas políticas rusas que parecen ir contra la estabilidad internacional, como sus transferencias de armas y su tentación por utilizar recursos energéticos como forma de coerción política", agregó finalmente.
REACCIÓN EN CADENA
Mientras tanto, en Estados Unidos las acusaciones de Putin fueron analizadas, a causa de las cuales llegaron los analistas a la conclusión de que intenta sacar partido a los momentos bajos por los que atraviesa el actual Gobierno estadounidense.
Según "Los Ángeles Times", Putin parece querer aprovecharse del efecto debilitador que la guerra en Iraq y el bajo respaldo popular han tenido sobre el presidente George W. Bush.
Por su parte, Stephen Sestanovich, ex diplomático y experto en la antigua Unión Soviética, comentó que "la mayoría de los estadounidenses no se da cuenta de lo caldeados y agitados que son los debates en Rusia sobre su relación con Occidente". "El tema es: estamos cansados de la hegemonía estadounidense, cansados de que nos traten como una otrora superpotencia y nos pisoteen, y estamos de vuelta, y volvemos enfadados", indicó el analista en referencia al conflicto de fondo que subyace tras las explosivas declaraciones de Putin.
El rotativo "The Washington Post" informó que varios diplomáticos europeos declararon al diario, bajo condición de anonimato, que el ataque de Putin es una medida preventiva para desviar la atención de las críticas contra Rusia en las capitales de Europa. Recuerda que Moscú ha irritado a más de uno en Europa con sus campañas contra los grupos civiles pro democráticos y su tendencia a utilizar la energía como una herramienta de la política exterior.
El "Post" también menciona que en los últimos días varios altos funcionarios del Gobierno se reunieron en Washington con Garry Kasparov, el ex campeón mundial de ajedrez y figura clave de la oposición rusa. Kasparov habría dicho a los estadounidenses que intentar dar lecciones democráticas a Rusia puede ser contraproducente, aunque desaconsejó tratar a Putin como si fuera un demócrata.
Además, no faltó quien como Charles Kupchan, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Georgetown, dijera que Rusia tiene una actitud más desafiante gracias a sus abultados ingresos petrolíferos.
El "New York Times", por su parte, considera que a Putin le encanta provocar y que disfruta de gran aprobación en Rusia debido a que le ha puesto la cara a Occidente.
EN PUNTOS
El lenguaje ambiguo de la diplomacia
A Pese a sus polémicos comentarios del sábado, el presidente ruso ha negado en varias ocasiones buscar un enfrentamiento con Occidente.
B En lugar de ello, asegura que sus críticas intentan relevar el hecho de que el dominio estadounidense no ha convertido al mundo en un lugar más seguro y que es necesario revisar el actual orden mundial para reflejar los nuevos centros de poder, como China, India y, claro está, Rusia.
C Luego de su paso por Múnich, Vladimir Putin inició una gira por Medio Oriente, cuya primera etapa fue Arabia Saudí, donde fue recibido por el rey Abdulá, la que luego lo conducirá a Qatar y Jordania, países aliados de Estados Unidos.
D Un portavoz dijo que la Casa Blanca estaba "sorprendida y decepcionada" por los comentarios, y algunos funcionarios indicaron que se trataba de una llamada de atención de una Rusia fortalecida.