Vecinos de Surco se quejaron por el ruido y la rotura de algunos vidrios
Centenares de personas acudieron ayer a la base de Las Palmas, en Surco, para disfrutar de la exhibición que ofrecieron las fuerzas aéreas del Perú y de Estados Unidos, al finalizar los ejercicios militares conjuntos Halcón-Cóndor 2007.
La estrella del espectáculo fue uno de los cinco aviones F-16 estadounidenses, traídos al país para la operación de entrenamiento. Desde poco antes de la una de la tarde, esa nave de combate ejecutó una rutina de acrobacias que incluyó giros y un vuelo rasante, acompañado por un MIG-29 y un Mirage 2000 de la FAP.
También dejó sin aliento al público el bombardero B-1, de Estados Unidos, el cual voló hasta Lima especialmente para intervenir en la exhibición. Este avión, de forma triangular, efectuó una maniobra de ascenso vertical, atravesó el cielo de espaldas y se lanzó en picada sin dejar de rugir. Más temprano, durante la mañana, 14 hombres del Grupo de Fuerzas Especiales de la FAP hicieron una demostración de paracaidismo.
DOLORES DE CABEZA
Sin embargo, lo que era un motivo de admiración para los espectadores en Las Palmas se convirtió en una tortura para los vecinos. El ruido ensordecedor y la vibración que producían las aeronaves ocasionaron dolores de cabeza y llantos de bebes y alimentó el temor de algunos ante los vuelos a baja altura. El vecino Luis Moreno informó que dos vidrios de su casa se rompieron.
Hoy, de 2:00 p.m. a 5:00 p.m., habrá una nueva exhibición aeronáutica, esta vez frente a la Costa Verde, entre Larcomar y el malecón de Chorrillos. Así se dará por terminada la operación Halcón-Cóndor 2007, que empezó el jueves 8. En los ejercicios combinados, que se realizaron en Chiclayo, participaron 250 efectivos peruanos y 200 estadounidenses.