Ayer se inauguró la exposición "La Saga del HOmbre", en el museo Nacional de Historia Natural de París. Entre los restos hay una momia peruana con trepanación craneana
"El hombre expuesto" es el primer episodio de una saga de exposiciones sobre la historia del hombre que se va a presentar hasta que culmine la renovación total del Museo del Hombre.
El primer episodio contará la historia de aquellos que buscaron describir, comprender y explicar al hombre. Para ello el Museo del Hombre expondrá valiosas colecciones de prehistoria y antropología y mostrará más de 500 objetos raros, inéditos y espectaculares. Estos ayudarán a ilustrar la manera como la humanidad se ha imaginado a sí misma a lo largo de la historia hasta nuestros días.
Una de las piezas más divulgadas de la muestra es una momia peruana de la cultura Chachapoyas, con trepanación craneana. Según la información presentada por el museo en su página web, fue hallada en el valle de Utcubamba, en Piedra Grande, Amazonas, en 1817, en el interior de una tumba saqueada.
A través del prisma de la historia la exposición intenta responder la pregunta ¿quién es el hombre? Para ello recurre a temas universales, como la naturaleza del hombre y sus orígenes.
El recorrido de la muestra evoca el camino que ha seguido el ser humano hasta nuestros días para tratar de ubicarse en el mundo y la ha dividido en cuatro etapas que marcan esta evolución cultural: Hombres Fantasmados, Hombres de los Orígenes; Hombres Plurales, Humanidad Singular; La Hominidad, el Simio y Nosotros y La Naturaleza del Hombre.
La momia de la cultura Chachapoyas se encuentra en la última etapa del recorrido, La Naturaleza del Hombre. Su importancia radica en que es el objeto que representa las prácticas de los ritos funerarios de la humanidad. La información que destaca el museo es que la momificación es una práctica compartida por muchas culturas alrededor del mundo, ya que pensar en la muerte, desarrollar una visión del futuro y esperar atravesar la eternidad de los tiempos conservando su cuerpo son parte del ser humano.
Cabe destacar que los antiguos chachapoyas (700 d.C. - 1500 d.C.) al parecer no embalsamaron a sus muertos, más bien escogían sitios que permitían la preservación de los cuerpos. Fueron los incas quienes introdujeron las técnicas de embalsamado y evisceración.