Miércoles, 28 de febrero de 2007
Mensaje con nombre de Jiménez se halló en la computadora de Zevallos


Contenía fotos y datos clave de dos policías que seguían al narcotraficante. El actual jefe del INPE niega que sea suyo ese correo electrónico

Por Miguel Ramírez, Unidad de Investigación

Un correo electrónico que lleva el nombre del coronel PNP (r) Benedicto Jiménez Baca, actual jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), brindó información confidencial de policías peruanos (asignados a la DEA) que investigaban al narcotraficante Fernando Zevallos Gonzales 'Lunarejo'.

Entrevistado por El Comercio, Jiménez negó que dicho correo le perteneciera, pero admitió su amistad con el entorno familiar de Zevallos, considerado por el Gobierno de EE.UU. como uno de los diez barones de la droga más importantes del mundo.

La comunicación fue encontrada en la computadora personal del narcotraficante, incautada el 19 de noviembre del 2004 cuando fue detenido en Chosica.

El correo con el nombre de Jiménez está fechado el 12 de febrero del 2003, cuando aquel era subjefe de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) y asesor de seguridad del entonces presidente Alejandro Toledo. En ese momento Zevallos era procesado públicamente por sus vínculos con los narcotraficantes López Paredes.

En la comunicación --a la que ha tenido acceso El Comercio y que lleva el nombre de Benedicto Jiménez-- se facilitó a Fernando Zevallos la hoja de vida personal de los suboficiales de la policía Pedro Casas Pereyra y Wilberto Aguilar Huamán, a quienes la DEA había designado para investigar el historial y el movimiento delictivo del narcotraficante desde que este empezó a operar en los años 80.

La información proporcionada en ese correo (que aquí no reproducimos por seguridad) contenía el nombre de padres, hijos y esposas de ambos policías, así como las direcciones y teléfonos de sus domicilios y los lugares donde habían prestado servicios. También sus fotografías y las sanciones y reconocimientos acumulados a lo largo de su trayectoria.

Se trataba, como se puede entender, de datos confidenciales y secretos que, al ser dados a conocer, ponían en riesgo la vida de los agentes antidrogas. Es tan reservada esta información que el lugar donde se encuentra almacenada se denomina Registro Restringido del Personal Policial de la Dirección de Personal de la Policía Nacional.

La comunicación que lleva como remitente el nombre de Jiménez forma parte de los aproximadamente tres mil e-mails que Zevallos almacenó en su computadora portátil. Allí están registradas, en blanco y negro, las comunicaciones que sostuvo a través de esa vía con amigos, políticos, periodistas, empresarios y otros contactos.

El explosivo material que contiene la computadora personal del narcotraficante es analizado por la policía, una fiscalía y un juzgado antidrogas, y también es de conocimiento de la oficina de la DEA en Lima.

EL E-MAIL DELATOR
El correo delator está fechado el 12 de febrero del 2003 a las 8:18 de la noche. Está dirigido a Alfredo Ross Antezana, pareja de Lupe Zevallos, hermana de 'Lunarejo'.

El mensaje electrónico dice:

De: Benedicto Jiménez Baca
Benito13@hotmail.com
Fecha
: Miércoles 12 de febrero del 2003
Hora: 8:18 p.m.
Para: alfredo.ross@mail.net.sweeper.com
Asunto
: Remite foto
Texto: Llegó bien el correo de prueba. Envío lo acordado.

En el mismo e-mail, se adjuntó un archivo en formato Word con el siguiente nombre: "básica,policías.doc (262)". El archivo en mención contenía las fotografías y la información personal de los agentes que investigaban a Zevallos.

Al día siguiente, jueves 13 de febrero, a las 10:41 de la mañana, Ross reenvió la información proporcionada por el e-mail a su pareja y a Fernando Zevallos.

Este correo dice textualmente:
De: alfredo.ross@net.sweeter.com
Fecha: jueves 13 de febrero del 2003.
Hora: 10:41 a.m.
Para: lzevallos@aerocontinente.com.pe
C.C.: n6mia@iacmia
Asunto: Remite fotos
Importancia: Alta
Texto: Remitió estas fichas. Conversamos.

Esta comunicación también contenía el archivo "básica,policías.doc(262)", con las fotos y la información personal de los dos agentes antidrogas.

De acuerdo con diferentes documentos que la policía tiene en su poder, los correos lzevallos@aerocontinente.com.pe y n6mia@iacmia pertenecían a Lupe y Fernando Zevallos, respectivamente.

Hay un hecho clave que llega a confirmar que Fernando Zevallos recibió el e-mail en el que figura como remitente el nombre de Jiménez: en noviembre del 2005, cuando la policía allanó la casa del narcotraficante, ubicada en Las Casuarinas, encontró en su despacho copias con las fotos y datos de los dos agentes antidrogas que coinciden con lo que contenía el correo. Este hecho quedó registrado en el acta policial de la intervención en el domicilio.

LA PERSECUCIÓN
Apenas Fernando Zevallos obtuvo esta información, inició una verdadera cacería personal y legal contra los suboficiales Casas y Aguilar.

'Lunarejo' se enteró, además, de que ambos agentes en el 2002 habían llevado a Chile a varios testigos que lo habían incriminado en un proceso que la justicia chilena había iniciado en contra de él por lavado de dinero.

La operación en la que participaron los dos agentes fue legal, pues fue autorizada por los gobiernos del Perú y Chile.

Ya debidamente identificados, Zevallos denunció a los dos policías ante su institución acusándolos de persecución y acoso.

Luego, valiéndose de un testigo de los agentes (Néstor Marreros) que primero incriminó a 'Lunarejo' de ser narcotraficante y luego se retractó, Zevallos los denunció en un juzgado de Pucallpa por el delito de secuestro.

Pero no solo eso: Zevallos planeó asesinar al suboficial Casas.

En noviembre del año pasado, Jorge Chávez Montoya, 'Polaco', quien durante 20 años fue lugarteniente de Zevallos, reveló en una entrevista a El Comercio que su jefe le encargó eliminar al mencionado policía.

'Polaco' declaró: "En la ciudad de Pucallpa, Fernando Zevallos utilizó a Marrerros para denunciar a los policías Pedro Casas y Wilberto Aguilar. Todo fue un invento de Zevallos para meterlos presos y allí, en prisión, matarlos, porque fueron esos (los policías) que llevaron testigos a Chile (donde incriminaron a 'Lunarejo') y que nos estaban siguiendo".

"Es así que como ya sabíamos el movimiento de Casas Pereyra, lo seguimos y se estacionó en la playa de estacionamiento de Plaza Vea, que queda en el óvalo de Santa Anita. Ese día (el policía) estaba en su camioneta ploma con otra persona. No se pudo hacer nada porque al frente había muchos policías y pasó un patrullero; y él (Casas) creo que me vio y por eso no pasó nada".

En diciembre del 2005, días después de que Zevallos fuera sentenciado a 20 años de prisión y recluido en el penal de Piedras Gordas, el suboficial Aguilar empezó a recibir llamadas telefónicas amenazándolo de muerte. Antes ya las había recibido, pero esta vez eran más intimidatorias.
Aguilar, su esposa y sus hijos viven hoy refugiados en EE.UU.

Casas, por su parte, continúa trabajando como agente asignado a la DEA, pero vive con su familia a salto de mata.

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