En destaque 4 VIDA ANIMAL. TIGRILLOS Y ORANGUTANES JUEGAN JUNTOS EN ZOOLÓGICO DE INDONESIA
CISARUA, INDONESIA [EL COMERCIO/AGENCIAS]. En la selva serían enemigos. Unos serían las presas y los otros los cazadores. Se analizarían atentamente para escapar uno del otro. Pero lo que la naturaleza separa, el hombre --parece-- puede unir.
Dema y Manis son dos tigrillos de Sumatra que viven en el zoológico Safari Taman, en Indonesia. En la guardería donde pasan la mayor parte de las horas tienen dos inseparables e inesperadas amigas: Irma y Nia, dos orangutanes hembras de cinco meses, con quienes comparten juegos y caricias, algo impensable en su hábitat natural de las selvas tropicales de Indonesia.
Después de ser abandonados por sus madres poco después de haber nacido, los cuatro cachorros forcejean, se mordisquean y se provocan entre sí hasta que se cansan y se miman a la hora de la siesta.
"Esto es inusual y no sucedería jamás en la selva", manifestó ayer una de las cuidadoras del zoológico, Sri Suwarni, que alimentaba con un biberón a un chimpancé bebe. "Como los bebes humanos, solo quieren jugar". Los cuatro han vivido juntos durante un mes, sin un solo incidente de hostilidad, dijo.
Los tigres de Indonesia y los orangutanes son especies en peligro de extinción, amenazadas por la rápida destrucción de su hábitat.
Algunos expertos estiman que hay menos de 700 tigres de Sumatra con vida, y menos de 60.000 orangutanes en estado silvestre. Aproximadamente el 90% de la selva de Indonesia ha sido destruido por la tala ilegal, la caza furtiva y prácticas agrícolas que consisten en arrancar la vegetación y quemarla. Esto ocurre tanto en las islas de Sumatra como en Borneo.
El veterinario Retno Sudarwati dijo que la amistad entre estos cuatro animales durará poco, ya que a medida que crezcan aparecerán sus instintos naturales de supervivencia.
Los tigres, al tener un agudo sentido de la vista y del oído, son considerados excelentes cazadores. Acostumbran ser animales solitarios que acechan pacientemente a sus presas antes de atacarlas. Y comen cualquier animal que puedan cazar, sobre todo jabalíes y ciervos, pero a veces también aves o peces. Los orangutanes suelen ser parte de su menú, pero los tigres los atrapan en raras ocasiones debido a que estos primates bajan muy pocas veces de los árboles.