Para moldear piedras con la ilusión del mar

La muestra de Lucía Fernández es una reflexión sobre el sentido de la vida tres instalaciones nos refieren a una serie de relatos que la artista hace sobre su propio deseo

Por Alberto Revoredo

Conocemos como paloma a esa especie de ave que supo adaptarse a la naturaleza urbana, quizá porque, al igual que otros seres, se tomó el tiempo para descubrir que --como dice la artista Lucía Fernández-- Lima es una ciudad mágica en secreto.

Una ingeniosa "Partitura" nos remite a una primera etapa contemplativa, esa que implica un primer contacto con el mundo, y en la que podemos encontrar elementos fascinantes hasta en lo aberrante del cableado limeño, donde cientos de palomas van y vienen volando. Vistas desde la perspectiva de un transeúnte, con el contraluz del cielo, las siluetas de estas aves semejan notas musicales blancas y negras.

"Son como destellos de magia que a mí me parece bonito encontrar en una ciudad tan caótica. Es difícil, pero con un poco de paciencia puedo lograr verlas y sentirlas", explica Lucía.

Así se inicia este "Trayecto de una ilusión". Nace en los reflejos del sol sobre un charco que se formó cuando alguien dejó la manguera olvidada regando el jardín; y termina en el mar, donde el pelo de Lucía, al viento, toma la forma de las olas.

Prosigue con un trabajo de origami, basado en la leyenda japonesa de que los dioses concederán un deseo a aquel que consiga plegar mil grullas. Nos habla de la voluntad del ser humano por hacer que sus ilusiones cobren vida. En tanto, en la primera parte de la muestra los cables remiten a una idea de comunicación en un sentido horizontal más terrenal, en que las grullas van hacia arriba y aluden a una conexión entre los dioses y lo divino.

Finalmente está "Dharma", un video en el que la ilusión se concreta en unos mensajes escritos sobre piedras blancas, redondas y perfectas que la artista, cual Amelie, va dejando en la ciudad como una sutil intervención urbana. "En los lugares donde yo recibí esta magia, a esos lugares regresé a entregar las piedras, a devolver la magia", dice Fernández y agrega: "Este trabajo es la ilusión de mi propia exposición".

Más información
Dónde: Galería de Arte Pancho Fierro, Palacio Municipal de Lima horario: Lunes a domingo de 10 a.m. a 8 p.m.