Ensayo fotográfico
Fotos: Luis Choy y Richard Hirano
Cualquier homenaje para los trabajadores debería estar inspirado en Magaly Ramírez, una mujer de 36 años que sale a devorar el mundo cada día desde su silla de ruedas. Hace dos años y tres meses que trabaja en el serenazgo de la Municipalidad de Lima. Su rutina para llegar al trabajo ya es un heroísmo: sale de su casa en San Juan de Lurigancho y se autoimpulsa hasta el límite con el Rímac, sube por el puente Huánuco y llega hasta Cantagallo, donde está su base. Desde allí es transportada hasta su sector de vigilancia en la Plaza de Armas. "Los días feriados son los de mayor trabajo", dice esta vigía, cuya labor no siempre es comprendida. El fotógrafo Emilio Valdez lleva 28 años como retratista callejero, siempre en el Paseo de los Héroes Navales. "Es un trabajo tranquilo", dice sin ganas de descansar todavía. El doctor Segundo Octavio Díaz estará hoy igual de alerta en la Maternidad de Lima y el mecánico Enrique Cumpa promete no cerrar el taller. Lima puede descansar tranquila.