"Lo que nos falta es conciencia"

VIDA Y MILAGROS. Dice que hay políticos éticos, que no todos mienten. Afirma que debieron interpelar al ministro Garrido Lecca. El presidente de la Comisión de Ética del Congreso no confía en el presidente García. Tiene 36 años y admira a los que paran en la luz roja. Se llama Luis Galarreta

Por Milagros Leiva Gálvez

Nació y creció en Matute, pero no es hincha de Alianza Lima. Luis Galarreta es crema y ahora que Alfredo González ya no es dirigente de Universitario de Deportes piensa sacar su carnet de socio. Antes le apestaba la corrupción de su club. Presidente de la Comisión de Ética del Congreso, impulsó la máxima sanción para Canchaya que no supo responder cómo así su asesora también había sido niñera y trabajadora de su hogar. Galarreta está convencido de que sí es posible tener un Parlamento moral. Se declara cristiano y pecador en potencia, pero evita caer en la tentación. Este es su pensamiento.

Como defensor de la moral y de las buenas costumbres...
Yo no soy el defensor de la moral ni huelo a santidad, para nada; mi trabajo y el de varios congresistas consiste en cambiar la imagen del Congreso y obviamente hay casos aislados que son de responsabilidad individual que tienen que ser sancionados. El caso de Brasil, por ejemplo; allí no se cuestionaba la libertad de parrandear, porque todos salimos y festejamos. Yo mismo me voy los sábados con los amigos, pero cuando el uso de tu vida privada trasciende al nivel público, vale decir, se te pasó el trago o hiciste un escándalo, así no seas mala persona tienes que ser sancionado.

¿A Torres Caro lo castigaron por soplón?
El argumento fue que había puesto en riesgo la imagen del Congreso con esas fotografías y además tuvo poca intención de borrarlas.

Entonces perdonan el pecado, pero no el escándalo.
Bueno, tampoco es que dejemos sueltos los pecados: el mejor ejemplo es el Caso Canchaya.

¿Rafael Rey sigue siendo su mentor y guía?
Yo le tengo mucho aprecio y gratitud, mucho cariño. Yo comencé en el Movimiento Libertad, ingresé a los 17 años y he tenido la suerte de crecer políticamente con Rafael.

¿Se equivocó su padrino político al decir, por defender a Pandolfi, que de necesitar él pediría consejos inclusive a Montesinos?
Bueno, él ya se rectificó. Yo nunca pediría consejos a Montesinos, de ninguna manera, pero no puedo juzgar las actitudes de los demás. Para mí Montesinos es un sinvergüenza y quizá para algunos no lo sea, pero no es el caso de Rey.

Lo disculpa entonces...
No tengo que disculparlo. Para mí Rafael Rey es una persona que está con la idea clara de que debe aportar al Perú y tanto él como Verónica Zavala y Jorge del Castillo son los ministros que me dan la tranquilidad que no me brinda el presidente. Si esos ministros no estuvieran, yo estaría muy preocupado.

¿Le preocupa el presidente?
Yo no confío en Alan García. Pertenezco a la generación de los ochenta que tomó leche Enci e hizo colas. Viví la hiperinflación, y cuando el señor García dice que todo eso pasó por inmadurez, yo digo, por favor, todo eso sucedió por incapacidad y por hechos de corrupción. Gracias a Dios que García no cumple con todas sus promesas de campaña; muchas me parecieron una locura. También amenazó a Toledo con el TLC, y míralo ahora: está desesperado por concretarlo.

Bueno, en campaña los políticos dicen de todo, digamos que la mentira es casi una práctica...
Hay políticos que se salvan y felizmente en el gobierno hay gente que orienta a García para que no pierda el curso de las cosas.

Su lema de campaña fue: ¡A mí nadie me rompe la mano!
A mucha gente no le gustó y hasta pensaron que yo me aprovechaba de mis prótesis, pero yo soy así. A mí nadie me rompe la mano. En temas de corrupción soy radical, pues pertenezco al sector de la sociedad que está cansado de la política sucia y no solo me refiero a dinero, sino también a favores políticos.

¿Le han pedido favores?El ministro Garrido Lecca me invitó con muy buena voluntad a una reunión para explicarme que estaba haciendo bien las cosas, y le dije que lo escucharía el día que asistiera a la comisión y no en privado.

¿Y por qué si es tan radical se abstuvo de votar por la vacancia del congresista Luna?
En el 2001 fui accesitario, me quedé en el puesto siete como primer suplente. Luna tuvo un proceso de vacancia durante tres años, y si eso sucedía, yo ingresaba como congresista. Yo tenía un juicio hecho y había promovido reglas de cambio para que el accesitario ingresara; el otro argumento fue que era un interesado indirecto, pues si lo vacaban ingresaba un miembro de mi partido. La bancada de Unidad Nacional decidió apoyarlo jurídicamente, pero yo tenía una posición diferente. Me abstuve.

Hablemos de su partido. ¿No quedaron mal con Lourdes Flores? Ni bien pierde las elecciones, Rafael Rey se va con Alan García. Éticamente se vio feo, ¿no?
Rey salió muy fortalecido en las elecciones y la decisión de que nuestra participación en Unidad Nacional ya había culminado como alianza política se tomó mucho antes, pero como el proyecto presidencial de Lourdes se materializó, decidimos acompañarla.

Si ganaba, se quedaban con ella
Claro, íbamos a apoyarla.

Un poco comodines, ¿no? Ganas, me quedo; pierdes, te dejo
Perdiendo las elecciones teníamos que recomponernos para las siguientes elecciones. Todavía no tenemos un proyecto, pero a nivel personal no tengo ningún problema con Unidad Nacional.

¿Y Lourdes tiene chance o mejor que se olvide de Palacio?
Si García salió presidente después de su gobierno catastrófico, cualquiera tiene chance. En el Perú no hay político muerto.

Que no nos extrañe entonces que se vuelvan a juntar.
Obviamente.

Pero eso no me parece ético; eso parece conveniencia y por eso la gente no cree en los políticos.
Es que no es un tema ético, son decisiones políticas que se toman pensando en el Perú y no por interés. Por ejemplo: que Rey esté en el gobierno es negativo para muchos, pero le dieron licencia en el partido por un tema de aporte al país.

¿Usted le dio permiso o se opuso?
Yo no estaba muy de acuerdo; creo que él tenía las condiciones para ser un líder de oposición. Hoy está del lado del aporte, pero no tengas la menor duda de que si ve algo negativo, va a retirarse.

Increíble cómo lo atacaba antes y ahora gobierna con él, ¿no? La gente no se acuerda
Yo sí me acuerdo, pero creo que él está convencido de que García ha cambiado y está en su derecho.

¿Y usted cuántos asesores tiene?
Por despacho son dos.

¿Son bachilleres?
Son titulados e incluso tienen maestría. En el caso de Canchaya la comisión planteó la máxima sanción de 120 días más la sugerencia del desafuero, pues en el tema legal encontramos que podría haber un uso ilegal de recursos del Estado si se llegaba a comprobar que el dinero no lo recibió la señorita. A nosotros nos llamó mucho la atención cómo alguien con quinto de secundaria pasa a ganar cinco mil quinientos soles como asesora de una congresista y luego renuncia a todo para estudiar farmacia; hay gato encerrado, por decir lo menos.

¿Usted sigue viviendo en Matute?
No, ahora vivo en San Luis con mi madre y con mi hermano.

¿Es verdad que en Matute jugaba pelota?
Claro, es inevitable; nunca fui arquero porque era imposible, ja, ja, ja. Mis amigos siempre bromeaban y decían que ni hablar, que nos quedábamos sin pelota para jugar.

¿Las prótesis las ha tenido siempre?
Desde los 6 años, desde que ingresé al colegio. Lo mío es congénito; yo nací sin brazos por una malformación - Uno se acostumbra...

¿Se siente observado?
Es normal que la gente me mire; llamo la atención, pero no me incomodan las miradas. Siempre se me acercan niños, y cuando me preguntan yo les sigo la corriente.

¿Qué le preguntan?
Si soy robot. Yo les digo que sí, pero que no les digan a sus mamás... Capitán Garfio también me han dicho alguna vez; imagino que por la película y la historia de los piratas. Lo que sí te digo con honestidad es que nunca vi mi discapacidad como un problema y mi familia tuvo que ver mucho con eso; además yo soy muy creyente en Dios y entendí que todo tiene un propósito. Por otro lado tuve al Instituto de Rehabilitación del Callao, que me ayudó con el soporte psicológico y finalmente estudié en un colegio regular y me sirvió porque nunca me sentí sobreprotegido. Yo me caí como todos los niños y se burlaron de mí, como nos pasa a todos.

Entonces no renegó ni se frustró.
No, a los 5 años comencé a preguntar y mis padres me explicaron, pero no renegué; entendí que todo era una prueba para demostrar que sí se puede salir adelante.

Me alegra que hoy existan personas con habilidades especiales en el Congreso y no precisamente por un tema de cuotas...
El tema de cuotas (jóvenes, mujeres, discapacitados) me parece discriminatorio y muchas veces insultante. Yo soy seguidor de la meritocracia, quien merece que se gane su lugar. Creo en la capacidad, no en la lástima.

¿Hay algo que le habría gustado hacer y que no ha podido?

Tocar saxo; en las demás cosas me las he arreglado. Si hay cosas que no puedo hacer, sé que mi madre o mi hermano me ayudarán.

Hablando de su familia, ¿en casa también es fiscalizador?
Bueno, no soporto que se compren discos, DVD o libros piratas. Tampoco acepto coimas a los policías.

¿Y cómo ser ético en un país donde la criollada se aplaude?
En nuestro país existen normas, ¿pero quién las hace cumplir? No vamos a mejorar si no ponemos todo nuestro esfuerzo en la educación; es la única solución para tener un país más cívico. Alan García debería concentrarse en la educación y dejar de estar pensando en mil cosas a la vez. Lamentablemente creo que él levanta el dedo para ver por dónde sopla el viento, y eso es un riesgo enorme. Actúa de acuerdo con las encuestas, y cuando me preguntan si García ha cambiado, yo contesto que sí, que está más gordo y más canoso, sobre lo demás tengo mis dudas. En el Perú necesitamos políticos que piensen en el largo plazo, pero el Perú no caminará sin un examen de conciencia.

Me parece bien lo que dice, pero ¿cómo creer cuando uno ve lo que hace el ministro Garrido Lecca y no pasa nada?
Ese fue un tema de la bancada nacionalista; hay despropósitos y todo forma parte del juego político. No creo en el dejar pasar o en el hacerse de la vista gorda; si nos toca sancionar, hay que hacerlo. Debió existir interpelación a Garrido Lecca y me hubiera gustado que este Parlamento investigase los hechos irregulares, pero no quisieron. Con Del Castillo me pareció raro que habiendo sido congresista no se acordara de la suspensión de Pandolfi; pero también me quedó claro que medio mundo pedía no tumbárselo porque no confían en García. Me dan la razón: es difícil confiar cuando alguien que tiene imputaciones penales no las enfrenta, sino que espera que prescriban; ojalá me equivoque. Sí creo que podemos unirnos y hacer un mejor país sin corrupción.

¿Lo cree cuando la mayoría dice: "no importa que robe con tal de que haga algo"?
Es una concepción equivocada de la ciudadanía, y eso nos hace agachar la cabeza. Los peruanos no somos ciudadanos de segundo nivel; merecemos gente eficiente y que no robe. Para desterrar este pensamiento la salida es la educación.

¿Y qué hacer con los monumentos eternos a la delincuencia, como La Cachina o la calle Azángaro?
Nos hemos dejado de querer como ciudadanos y está tan metido que lo negativo es parte del Perú, que hemos perdido la brújula en el sentido ético. Esos monumentos a la incapacidad de la autoridad correspondiente y que rinden honor a la delincuencia deberían cerrarse; por eso el tema del mercado de Santa Anita me parece vital, o respetamos la propiedad privada o la respetamos.

¿A quién admira?
Al ciudadano que se para en la luz roja, al que no compra cola, al que no paga por lo bajo, respeto a la gente que trata de hacer un Perú mejor. Le echamos mucha culpa a los políticos que están arriba, ¿pero nos fijamos en lo que hacemos en la vida diaria? Eso es lo que nos falta: conciencia ciudadana.