Díganos lo que piensa

Provocada y ofuscada
Señores Directores:
Fue abusiva la manera como Gisela Valcárcel y su esposo Javier Carmona trataron a un fotógrafo (Carlos Guerrero) de una revista local. Que un personaje público en un evento público desconfíe de la identidad de un reportero no es excusa para las agresiones físicas e insultos que le propinaron. Pero lo que más me indigna es la autoridad, que solo con la palabra de Gisela detuvo al fotógrafo, cuando este ya se había identificado como periodista y no había motivo para su detención. ¿Acaso la fama y el dinero le confiere estatus civil superior al resto de peruanos?
Atentamente,
RICHARD QUINTANILLA TAPIA
DNI 10308735

Lamentamos que Gisela Valcárcel, ante la molesta persistencia de un fotógrafo empleado por Magaly Medina, se haya ofuscado al punto de protagonizar un incidente en el que soltó frases de las que se ha arrepentido. Pero el fotógrafo Carlos Guerrero faltó a la ética periodística al identificarse con el carnet de un medio al que no pertenece. (Ver siguiente carta)

Que se autorregulen
Señores Directores:
Decir la verdad, dar información, tener ética, son elementos que toda persona vinculada al mundo de las comunicaciones debe tener en cuenta. Lo sucedido con Gisela y el reportero de Magaly es muy lamentable, ya que todos sabemos que la misión de todo 'urraco' de Magaly es mortificar al personaje a cubrir, eso está claro. Magaly no quiere las cosas lindas, ella quiere el escándalo y eso causa furor en un gran sector de televidentes, por eso tiene alta sintonía. Gisela hizo mal en querer quitar la cámara al fotógrafo y este a la vez hizo mal al identificarse falsamente y al no tener DNI. O sea, todos tienen la razón, nadie tiene la culpa.
Atentamente,
HUGO FLORES FERNÁNDEZ.
DNI 10024287

Que sirva este incidente de divas para que la televisión, atendiendo a críticas como la suya, se autorregule en materia de respeto a la privacidad de los personajes públicos.

Casona para restaurar
Señores Directores:
El 18.4.07 en la nota "Para dar cara con orgullo" (suplemento Estilo), mencionan el trabajo que está haciendo la Municipalidad del Rímac, el PNUD y el Fondo Ítalo-Peruano, en el inmueble de la primera cuadra del jirón Chiclayo, mencionando que "hasta hace unos meses este inmueble pertenecía a la familia Belcore y sus habitantes eran simples inquilinos u ocupantes tugurizados". Seguimos siendo propietarios del inmueble en mención y este nunca se ha encontrado tugurizado, que es muy diferente a decir que ha estado en ruinas. Es por eso que hace años venimos solicitando a los inquilinos la desocupación, pero ellos hacen caso omiso, por lo que optamos por iniciar las acciones legales (todos tienen contrato vencido) de desalojo uno por uno. Los departamentos desocupados los vamos destruyendo a fin de que no vuelvan a ingresar (por ello solo quedan 12 familias en los casi 800 m2). Si no demandamos a todos es por evitar riesgos personales al momento del desalojo. Además, ustedes señalan: "Tras un exitoso proceso de saneamiento, el terreno y el edificio son propiedad de la Asociación de Vivienda Cruz de Motupe, que reúne a doce familias". Nuestra propiedad siempre ha estado saneada, con el pago de los impuestos a la municipalidad al día y el terreno sigue perteneciéndonos. Si bien en enero suscribimos un convenio con esta asociación en el que se señala que pagarían a los 90 días, a la fecha estos no han cumplido con cancelar un dólar. Ese mismo contrato señala que el incumplimiento del pago hace que opere la resolución del mismo.
Atentamente,
MARTHA BELCORE
DNI 07903435

Los datos referidos a la propiedad de la casona del jirón Chiclayo nos los proporcionaron miembros del Proyecto Rímac Renace, quienes además difunden la información en documentos institucionales. Lamentamos mucho que esos datos se contradigan seriamente con la versión de Martha Belcore. Compartimos el derecho de propiedad de esta y sus expectativas por una desocupación legalmente saneada de sus predios.