Rincón del autor: ¿Madre solo hay una?

¿Sabía que en Lima 6% de niñas adolescentes ya son madres, que en la sierra esa cifra se duplica y en la selva casi se cuadruplica?

Por Beatriz Boza

Mientras que las madres del mercado de Santa Anita usan a sus hijos como escudos humanos para que no las despojen de sus puestos de trabajo, la policía no deja que la cadete Flor Cahuaya sea madre, poniéndola en la disyuntiva de escoger entre la maternidad y su empleo. En ese contexto nos aprestamos a celebrar el Día de la Madre, un acontecimiento familiar cada vez más invadido por su sentido comercial, convertido en la segunda ocasión de mayores ventas en el año. Así, los suscriptores de este Diario hemos recibido en estos días elegantes y voluminosos catálogos que han pasado de la simple grapa al encuadernado de pasta dura y, a diferencia del pasado, la oferta no se limita a los clásicos electrodomésticos "para mamá", sino que van desde MP3, CD y celulares, hasta clínicas de belleza, spa y vales de consumo.

El domingo las familias se reunirán, los restaurantes se llenarán y quienes tenemos el privilegio de tenerla con nosotros, celebraremos a mamá. Pero creer que se trata de una actividad netamente privada y familiar es olvidar que la realidad de nuestro país es mucho más compleja y que para una gran mayoría de peruanas la celebración tiene un rostro muy distinto. ¿Sabía que más de 356.000 peruanas son madres solteras? ¿Sabía que en Lima 6% de niñas adolescentes ya son madres, que en la sierra esa cifra se duplica y en la selva casi se cuadruplica? ¿Sabía que aún hoy en el Perú 41% de las madres dan a luz en su casa, sin acceso a la posta médica y que esa es principalmente la situación de las mujeres rurales sin educación? Mientras que la tasa de fecundidad en zonas urbanas es de 2,2 hijos por madre, en el Perú rural es el doble: 4,3. Para garantizar igualdad de condiciones y oportunidades, el Estado tiene un papel muy importante que cumplir. Por un lado tiene que garantizar los derechos laborales de la mujer gestante, fiscalizando enérgicamente la garantía que la Constitución consagra. Le toca además proteger a la mujer de la violencia, especialmente de la tan frecuente violencia familiar que da lugar en muchos casos a violación por parte de un familiar. Pero todo lo anterior, sin educación e información de calidad, no garantiza la libertad y autodeterminación de la mujer peruana. Por eso, la educación de las mujeres y especialmente de las niñas es tan importante para el desarrollo de nuestra sociedad.

Para cada uno de nosotros, madre solo hay una y es única. En el Perú, sin embargo, aún no le podemos garantizar a todas las madres condiciones mínimas que les permitan gozar el domingo de la celebración que les corresponde.