Importante visita
Secretaria de Estado se reunirá hoy con el presidente Vladimir Putin. Visita de funcionaria intenta bajar tensión en la relación con Rusia
MOSCÚ [EL COMERCIO/ AGENCIAS]. Habla claro. La secretaria de Estado norteamericano, Condoleezza Rice, dijo ayer que hablar sobre una nueva Guerra Fría con Rusia no tiene fundamento, en un aparente intento por bajar la tensión actual que reina en las relaciones entre Washington y Moscú.
Rice manifestó a los periodistas que la acompañan en su visita a Rusia, donde permanecerá hasta hoy, que la relación entre ambos países no se parece en nada a la que existió con la Unión Soviética. "Sé que la gente habla y arroja términos como nueva Guerra Fría. Francamente, de ninguna manera tienen fundamento", afirmó.
La jefa de la diplomacia estadounidense también comentó que con su presencia intentaría aliviar las preocupaciones de Moscú sobre los planes estadounidenses de construir un escudo antimisiles en Europa y en lo relativo a un proyecto para otorgar independencia efectiva a la provincia serbia de Kósovo, bajo administración de la ONU desde hace ocho años.
Rusia se opone a ambos planes, y el presidente ruso, Vladimir Putin, ha expresado en discursos recientes su inquietud por la política exterior estadounidense, en los que ha acusado a la primera potencia de tratar de imponer su deseo sobre el resto del mundo.
Rice reconoció las tensiones en la relación, pero declaró que hablar acerca de su deterioro es exagerado y oscurece muchas áreas en las que las dos naciones cooperan, incluido refrenar los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.
LA CONTRAPARTE
Antes de su arribo a la capital rusa, los funcionarios del país declararon que se preparaban para conversaciones positivas con Rice, en contraste con el estridente tono de los intercambios entre Moscú y Washington de los últimos meses.
Pero Moscú, ejercitando una vez más sus músculos de potencia y aprovechando que Washington permanece atascado en Iraq, advirtió que no acatará dictados de su visitante.
"Siempre apelamos a nuestros socios estadounidenses a que hablen con franqueza y no intenten forzar su punto de vista sobre otros", dijo Mikhail Kamynin, principal portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso. "No necesitamos sesiones de información sino trabajo y búsqueda conjuntos de soluciones", añadió.
Como un paso previo a lo que será la reunión de hoy de Rice con su par ruso, Serguéi Lavrov, y con el presidente Putin, la secretaria de Estado conversó ayer a puertas cerradas con el viceprimer ministro Serguéi Ivanov.
"Ivanov y Rice debatieron la agenda internacional y asuntos bilaterales", informó escuetamente la oficina de prensa de Ivanov a la agencia oficial rusa Itar-Tass.
Inicialmente, Rice tenía previsto comenzar su visita con una cena con Lavrov, pero el encuentro se pospuso para hoy.
La gira de Rice a Moscú también servirá para esbozar la agenda de la reunión bilateral que Putin y el presidente estadounidense, George W. Bush, mantendrán durante la próxima cumbre del Grupo de los Ocho países más industrializados en Alemania.
Antes de partir rumbo a Moscú, Rice criticó abiertamente la involución democrática que ha tenido lugar en los últimos años en Rusia y la excesiva concentración de poder en manos del Kremlin.
EN PUNTOSB Tal vez el punto más álgido que Rice tratará con los funcionarios rusos sea el emplazamiento de escudos antimisiles estadounidenses en la República Checa y Polonia, antiguos aliados de la Unión Soviética, medida que Moscú califica de amenaza a su seguridad.
C La iniciativa militar estadounidense fue rechazada por el presidente Putin, quien amenazó con abandonar el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE). La respuesta del mandatario ruso ha generado gran inquietud entre los miembros de la OTAN.
D Contrariamente a lo que sucede a nivel diplomático, las compañías estadounidenses han estado gozando de marcados aumentos de sus ganancias en Rusia en los últimos años.