CONCIERTO. BOMBA CARIOCA SACUDIÓ LIMA
Por Rafo Valdizán
Si no estuvo anteanoche en el María Angola, luego no diga que a Lima solo llegan cadáveres exquisitos. Lo de Angra en Miraflores permanecerá intacto en nuestra memoria por mucho, mucho tiempo: ¡qué banda! Un pelotón de seis guerreros que manejaron sus instrumentos con una facilidad impresionante, como si de los parlantes brotaran cosas simples y no las complejas edificaciones que fueron capaces de crear, a medio camino entre el power metal y el rock progresivo.
El sexteto brasileño se impuso desde el saque con la legendaria "Carry On", incluida en su primer elepé, "Angel's Cry" (1994). Y de ahí en adelante la noche fue una clase maestra, con momentos venerados, como cuando interpretaron el tema "Rebirth", así como aquellos en los que dieron a conocer algunas pistas de su más reciente álbum: "Aurora Consurgens".
Canciones veloces, otras con dramáticos giros de compás, interludios lentos, un caleidoscopio de ritmos y estructuras ejecutado con maestría por cada integrante de la banda (aunque, particularmente, nos deslumbró lo hecho por el bajista Felipe Andreoli).
Como regalo de aniversario 15, el sexteto nos ofreció al final una feroz versión del clásico de Deep Purple, "Smoke on the Water", en la que los músicos cambiaron posiciones: Edú Falaschi (voz) pasó a la guitarra, lo mismo que Andreoli; en tanto, Rafael Bittencourt (guitarra) se alzó con la primera voz , y Kiko Loureiro (la otra guitarra) con la batería. ¿Y el baterista? Pues, se encargó del bajo.
Previo a Angra, unos sorprendentes Jason (Argentina) y cuatro bandas locales que, en honor a laverdad, no sonaron muy bien.