PRINCESA. ANIVERSARIO
LONDRES [DPA]. Solo junto a su tumba reina la tranquilidad. Diana de Gales fue enterrada en una isla de su familia en Althorp, en el centro de Inglaterra, por lo que su sepulcro se está librando del revuelo que se genera por el inminente décimo aniversario de su muerte. Pero, por lo demás, la euforia por el recuerdo de la 'Princesa del Pueblo' ya está en marcha. Las semanas que quedan hasta el 31 de agosto, día en que se cumple el aniversario, se convertirán en el 'verano de la princesa'. El culto por Diana alcanza nuevos altos pero también bajos, como el renacimiento de la teoría del supuesto complot para asesinarla.
Los que más beneficios sacarán son las editoriales. Desde hace semanas, las imprentas trabajan a toda marcha. En todo el mundo, hay previstas unas 180 reediciones de libros de Diana. Y además se publicarán 14 libros nuevos, además de CD con sus canciones favoritas y DVD con documentales.
El mayor interés lo suscitó hasta ahora la escritora británica Tina Brown con sus "Diana Chronicles". Ese libro se publicará al mismo tiempo en varios países el 12 de junio. Mientras los clubes de 'fans' de todo el mundo se esfuerzan por sacar a relucir lo mejor de Diana, Brown optó por la dirección inversa. La ex jefa de redacción de las revistas "The New Yorker" y "Vanity Fair", que algunas veces comió con la princesa, le arranca la aureola de santa de la cabeza.
Entre las principales acusaciones de Brown --según trascendió hasta ahora-- figura una que indica que Diana se casó con Carlos por interés. Solo le gustaba la perspectiva de ser la esposa del rey de Inglaterra. Ya antes de que el príncipe cayera en brazos de Camilla Parker- Bowles, a causa de sus manejos neuróticos, Diana, al parecer, lo engañó con su guardaespaldas Barry Mannakee.
Esto puede beneficiar a quienes en la familia real siempre creyeron que la verdadera víctima era el príncipe Carlos. Antes de la muerte de Diana, la soberana al parecer advirtió a Paul Burrell de que corría peligro debido a su relación de confianza con la princesa. "En este país están actuando fuerzas de las que no tiene ni idea", le dijo la reina, según afirma Burrell.