ENTREVISTA. MARCO GRASSO
El crecimiento de 24% que experimentó el año pasado el sector siderúrgico --el que atraviesa hoy, sin duda, uno de sus mejores momentos-- ha convertido al Perú en una atractiva plaza de expansión para uno de los más importantes jugadores del mundo en la transformación del acero: Marcegaglia.
Para conocer sus planes de expansión en el Perú, El Comercio conversó con Marco Grasso, director comercial del grupo italiano, quien asegura que aún no se ha explotado ni la décima parte de lo que el mercado siderúrgico peruano puede ofrecer. El ejecutivo afirmó que no vienen a competir directamente con Sider-Perú y Aceros Arequipa, pero dejó en claro que no serán uno más en el mercado.
¿Cómo surge su interés en Latinoamérica y, sobre todo, en el Perú?
Hemos hecho un sondeo en el ámbito regional y este nos indica que hay oportunidades atractivas de crecimiento. En el caso puntual del Perú, el interés surge por el dinamismo que registra la industria del acero. Aunque es necesario aclarar que, antes que todo, nuestra intención es entender el país y ver cuáles son sus necesidades.
Luego de la visita que efectuaron los ejecutivos de la empresa a nuestro país, ¿cuál es la impresión que les deja el mercado peruano?
El mercado en el Perú es 'cero'. Es decir, el potencial de crecimiento que ofrece es enorme. Todo lo que se ha explotado hasta el momento no es ni la décima parte de lo que puede ofrecer. No podemos decir más porque recién lo estamos sondeando, pero en términos generales esa es la primera impresión que nos llevamos.
¿Y las reuniones efectuadas con autoridades y empresarios del sector han contribuido en algo a identificar cuáles son esas necesidades no atendidas, que aspiran a satisfacer?
Si algo nos queda claro, es que este es un país con importantes oportunidades de expansión, pero también con una gran necesidad de infraestructura. Aún debe trabajarse mucho el desarrollo de infraestructura y a ese segmento apuntaremos, poniendo énfasis en el aspecto vial.
¿En este segmento cómo participarán? ¿Con planos o tubos?
El 'core business' del grupo son los tubos de acero. Nuestro interés apunta al tema de infraestructura y seguridad vial, aunque eso no implica que no veamos los demás segmentos. Aún es pronto para adelantar planes, queremos ir lento, no estamos en ninguna carrera.
Pero se dijo que su ingreso el mercado peruano iba de la mano con el anuncio de la construcción de una planta para transformar acero. ¿Este proyecto ya está definido?
Cuando existe interés en un país, la costumbre del grupo es empezar con una acción comercial de carácter temporal. Es precisamente con ese objetivo que hemos iniciado una relación con la empresa Aceros Tropical, que representará a Marcegaglia en el Perú, y cuyas operaciones ya se iniciaron hace dos meses.
¿Esto implica que esta primera fase, orientada a la importación, buscará básicamente sondear el mercado peruano?
Así es. Nuestro interés no es solo capturar algunas operaciones, nosotros queremos crear un mercado, no solo a través de nuestra tecnología y materiales, sino también trayendo todo nuestro 'know how' y experiencia europea en lo que se refiere básicamente a infraestructura vial, donde el Gobierno ha anunciado importantes inversiones.
¿Cuando se refiere a proyectos de infraestructura, quiere decir que apuntan a proyectos de gran envergadura como IIRSA y la Interoceánica?
Sí, pero no es lo único. Queremos reforzar la infraestructura existente, pues además de tubos importaremos guardavías y paneles absorbentes para prevenir accidentes. Solo con inversión en este tipo de infraestructura el número de accidentes en Europa se redujo casi 30%. El problema en el Perú es que las construcciones fueron habilitadas cuando las personas conducían a 40 kilómetros y hoy, en cambio, pueden fácilmente pasar los 80 kilómetros.
¿Por qué concentrarse en infraestructura vial, cuando la experiencia que tiene Marcegaglia en otros países también está ligada a construcción civil?
El primer paso es, lógicamente, abastecer al mercado con la demanda de material existente, pero también las necesidades que actualmente no están abastecidas. La idea es que, en la medida en que se vaya ampliando el mercado, podamos ampliar nuestro portafolio de productos.
Aunque el mercado del acero en el Perú está creciendo y atraviesa uno de sus mejores momentos, los dos grandes jugadores afirman que no cabe un nuevo jugador y que incluso solo habría espacio para uno.
En vista de que nosotros estamos ingresando, seguramente no seremos los que salgan. Es algo que tenemos claro.
Si quieren abastecer la deman-da actual de productos y no solo la que esperan generar, eso implica que competirán de alguna manera con Sider-Perú y Aceros Arequipa.
No conocemos las dimensiones de estos dos competidores, quizá esa competencia se dé solo en algunos productos. Pero insisto, nuestro foco será la infraestructura vial, nuestra experiencia en Italia demuestra que este es un mercado que se crea adecuándose a la necesidad del país y es ahí donde apuntaremos.
Entonces no vendrán a competir directamente con estas empresas.
No venimos a ser un competidor más, nuestra prioridad es satisfacer necesidades no atendidas, introduciendo productos de vanguardia. Además, no venimos a vender acero sino a colocar un producto terminado.
¿Cuánto durará esta primera fase comercial y de evaluación?
Entre seis y siete meses. Para fin de año ya tendremos definidos los planes por desarrollar en el mercado peruano.
¿Y la decisión de construir una planta en Perú de qué dependerá?
De los resultados que arroje el sondeo en la parte comercial, aspecto al que también se sumarán temas de estabilidad jurídica y económica. De este conjunto de factores dependerá el tipo de inversión que podremos realizar y para la cual no hay límites. Generalmente, la construcción de este tipo de plantas demanda montos de gran envergadura que deben justificarse. Por eso, antes de desarrollarlos, preferimos analizar con tiempo la viabilidad de cada uno de nuestros proyectos.
¿Cuáles son las condiciones que deben encontrar para asegurar este tipo de inversiones?
En este caso, necesitamos saber si los tiempos en el Perú son lo suficientemente maduros para absorber toda esta nueva demanda que esperamos generar.
¿Y si el mercado aún no está lo suficientemente maduro, qué sucederá? ¿Optarían por retirarse?
No descartamos nada, nuestro sondeo será a 360 grados y considerará todas las opciones. Aunque quiero dejar en claro que no queremos invadir el mercado o saquearlo, queremos venir a aportar lo nuestro tomando como base la necesidad del mercado.
¿Cuando se refiere a considerar todas las opciones, quiere decir que no se descarta alguna adquisición?
No lo podría asegurar, eso no está definido. Nosotros realizamos un sondeo y recién cuando este termine, tendremos en blanco y negro la estrategia por seguir de la empresa.
¿Y para esta primera etapa han previsto desembolsar algún monto?
Sí, pero este no alcanza cifras de gran envergadura. Las inversiones, por el momento, consideran únicamente la apertura de la oficina comercial en San Isidro y los estudios para determinar el potencial que ofrece el mercado peruano.
¿Su estrategia de posicionamiento en el Perú considerará, quizá, ingresar con menores precios?
No necesariamente, aunque importar los productos de última tecnología desde nuestra planta en Italia, manteniendo los mismos precios que se observan en el mercado peruano, ya puede ser considerado una inversión en sí.
¿Entre sus planes no existe el objetivo de utilizar el Perú como plataforma de expansión en la región ?
Por el momento no hay nada concreto. Además, nosotros ya poseemos 52 unidades productivas en todo el mundo. En Brasil contamos con dos plantas que producen tubos de acero. En Estados Unidos, una planta para mangos de escoba y en Polonia, una planta de todo lo que es refrigerante para automotrices. En las demás partes del mundo nuestras unidades producen, sobre todo, tubos de acero, que es el negocio principal de Marcegaglia.
¿Ya han iniciado sus operaciones en el Perú?
Hace exactamente dos meses, pero por el momento solo importamos guardavías, estructuras corrugadas para el cruce de cauces bajo la carretera y paneles absorbentes que se utilizan en los paraderos de buses. Luego evaluaremos los distintos mercados del acero, para ver si implementamos otra línea de abastecimiento.
Tengo entendido que, además de nuestro país, también analizan otros mercados.
Sí, en este momento también sondeamos otras plazas y la idea es quedarnos con la que ofrezca la mejor oportunidad.