TRES CONGRESISTAS LE DAN LA ESPALDA
Presidente del grupo reconoce que podría ampliarse el plazo del diálogo
Por Azucena León Torres
El miércoles 16, los asesores de la Comisión de Trabajo del Congreso terminaron de elaborar el dictamen final de la ley general de trabajo, documento que hoy está a la espera de ser remitido al pleno para el debate. La noticia no sería importante de no ser por un detalle que llama la atención: el texto está firmado únicamente por cinco de los ocho miembros de la comisión, pese a que la mayor parte de sus artículos --sobre todo los más polémicos-- fueron aprobados por unanimidad.
¿Qué sucedió? Al parecer, la controversia desatada en las últimas semanas por el contenido de la norma habría sido decisiva para que los congresistas Wilson Urtecho (Unidad Nacional), Oswaldo de la Cruz (Grupo Parlamentario Fujimorista) y César Galindo (Partido Nacionalista) se abstuvieran de firmar el cuestionado dictamen.
"El texto final, lejos de expresar el consenso de los grupos políticos, ha merecido serias observaciones y eso nos ha llevado a replantear nuestra posición. No respaldaremos proyectos que conviertan la legislación actual en una de las más rígidas de la región", respondió Urtecho a El Comercio. A tal punto llega su actual oposición que la próxima semana presentará un dictamen en minoría de la ley de trabajo. "En Unidad Nacional venimos afinando un texto sustitutorio que contribuya a generar empleo de calidad, de la mano de la inversión privada", sostuvo. En tanto, Oswaldo de la Cruz explicó que su objeción al proyecto se debe a que, tal como está planteado, se convierte en una amenaza para la generación de empleo. Intentamos recoger la versión de César Galindo, pero no fue posible establecer una comunicación.
El presidente de la comisión, Aldo Estrada, no descartó que el debate del dictamen pueda dilatarse. Incluso, dijo, en último caso este documento podría modificarse para incorporar parte de las observaciones efectuadas.
En Oficialía Mayor del Parlamento afirmaron que un dictamen no puede ser cambiado, salvo por decisión unánime de los representantes de la comisión.
SILENCIOSO ACERCAMIENTO
En forma paralela a estos cambios de opinión, los gremios empresariales iniciaron la semana pasada los primeros acercamientos con la presidenta del Congreso, Mercedes Cabanillas. La Cámara de Comercio de Lima (CCL) fue la primera en entablar el diálogo. Las reuniones tienen un claro objetivo: intercambiar posiciones sobre la ley de trabajo.
¿Qué se busca? La posibilidad de dilatar el debate hasta conseguir un texto más equilibrado. Y todo indica que a eso apuntarán los empresarios, ya que la titular del Poder Legislativo aseguró días atrás que se buscará el más amplio consenso para lograr una legislación que no sea rígida. La CCL ya hizo llegar sus propuestas y se espera que en los próximos días la Confiep haga lo propio.