ADRIEN BRODY. ENCARNA AL CÉLEBRE TORERO
Ganador de un óscar por "El pianista", el actor estadounidense busca ahora transmitir el miedo a vivir que --según él-- tenía el matador español. El filme se anuncia para octubre
MADRID [EFE]. Adrien Brody, ganador de un Óscar por su dramática actuación en "El pianista", ha dado vida en "Manolete" al mítico torero español, en un filme en el que el actor ha querido transmitir el miedo a la vida que el famoso matador tenía. "Era más feliz enfrentándose a la muerte que a la vida", dijo el actor.
Brody tuvo ayer un encuentro con la prensa en España, aunque como imagen de un refresco y no con motivo de "Manolete", filme en el que comparte protagonismo con Penélope Cruz, bajo las órdenes de Menno Meyers, cineasta holandés establecido en Estados Unidos, y cuyo presupuesto es de 20 millones de euros. La fecha de estreno de la cinta, aún sin concretar, está prevista para octubre.
Los últimos y gloriosos años de Manolete, y su tumultuosa historia de amor con Lupe Sino, una aspirante a actriz, es el tema central de la película, cuyo reparto completan Juan Echanove, Santiago Segura, Josep Linuesa y Ann Mitchell.
La excusa del aviso publicitario sirvió a Brody para hablar de la tremenda experiencia que supuso encarnar a un personaje "por el que cualquier actor mataría" y con el que, en cierto modo, tiene puntos en común".
"Él era un hombre muy complejo y con una vida trágica, lo que lo hace ideal para crear un personaje. Se enfrentaba a la muerte cada día y cada día causaba la muerte; y, cuando alguien no sabe si va a estar vivo al día siguiente, se entrega con mucha más fuerza a la vida", señala Brody.
El actor sabe que, dado el ícono taurino que supone Manolete, las críticas son inevitables, pero también insiste en que ha trabajado mucho para transmitir una interpretación verídica de su estilo torero, sobre el que ha descubierto que su clave no era tanto un repertorio extenso, pues dice que poseía uno bastante sencillo, sino que no tenía ningún miedo.
"Era más feliz enfrentándose a la muerte cada día, que a la vida, por eso lo llamaban 'El Monstruo'", dice Brody en español; y añade que en su interpretación no solo quiere mostrar sus pases toreros, sino también transmitir el miedo a la vida que agarrotaba a Manolete. "Muy pocos lo conocían bien y eran menos aun los que sabían cuáles eran sus auténticos problemas", cuenta Brody, quien apunta que otro factor que le llamó la atención de este personaje es su tumultuosa relación con la prensa.
Brody, un profesional que cuida al detalle sus interpretaciones, llegó a España meses antes de comenzar el rodaje y se instaló en la finca de Espartaco para conocer el mundo taurino junto con él y con Cayetano Rivera Ordóñez, mientras se adiestraba en el arte de torear.
"Siempre es duro introducirte en una cultura ajena, pero conté con la generosidad de estos dos grandes toreros que me abrieron un mundo al que, normalmente, es muy difícil acceder", apunta Brody, quien bromea sobre su parecido físico con el matador: "Por la calle me gritaban '¡Manolete! ¡Manolete!'. Soy más famoso aquí que en Estados Unidos".