Entrevista de domingo. JAVIER VALLE RIESTRA

"Ni el Parlamento ni García han reformado algo en diez meses"

El versado jurista hace un análisis del segundo gobierno del Apra que está a punto de cumplir su primer año de gestión

Por Juan Zegarra Salas 

Se acordó la eliminación del voto preferencial, pero es vital que vaya acompañada de la democracia interna en los partidos, pues caso contrario esa decisión solo beneficiaría a las cúpulas.
Por disciplina partidaria he votado en la comisión y en el pleno por la eliminación del voto preferencial, pero he dejado constancia que esto es nocivo para la democracia que se puede debilitar y provocar más escepticismo en las masas. La etapa apoteósica de Víctor Raúl Haya de la Torre, que reinó en el siglo XX, con la rivalidad de Fernando Belaunde, y otros como Manuel Pardo, Leguía, son personajes que ya desaparecieron. Los partidos actuaban por lealtad a esos hombres. El hombre y la idea estaban vinculados. En los últimos años hay una ausencia de grandes liderazgos y García, pese al gran mérito de haber llegado dos veces al poder, no tiene la talla histórica de aquellos hombres. No apasionan a las multitudes. El tema es ¿cómo hacemos para que las masas se interesen en la política?

¿La eliminación del voto preferencial no ayuda a la democracia?
No ayuda. Y no esperen que los partidos se democraticen porque, aunque así fuese, se trata de una minoría. Por eso, la manera de compensarlo es con el voto preferencial, porque puedes invocar a una gran masa que está identificada, pero no va a los locales partidarios ni forma parte de ninguna organización. En una frase que dije en el Congreso expresé: son enemigos del voto preferencial quienes no tienen la preferencia en el voto.

¿A tal punto la disciplina partidaria le hace renunciar a su libertad, que vota por una causa que no cree?
En este instante estoy cumpliendo con mi deber. Si por disciplina partidaria sostuviera algo en lo que no creo, eso sería muy grave.

Pensar que el bicameralismo funcionará por la simple división entre dos cámaras es una visión...
Esa es una visión simplista. Lo que propone la Comisión de Constitución, no obstante que he firmado, no responde a las cosas absolutas en que yo creo. Proponemos cámaras incongruentes (no son iguales) y asimétricas (no tienen iguales poderes). Planteo que para ser diputado debes tener 25 años, no letrado, origen departamental o provincial, que sea disoluble, que el mandato sea revocable, en cambio para senador debes haber cumplido 40 años, ser letrado, un origen nacional o regional, que sea indisoluble, que haya irrevocabilidad del mandato. Incluso, propongo que cuando haya entredichos entre el Poder Ejecutivo y el Parlamento, se puede decidir la disolución de la cámara con la subsiguiente convocatoria inmediata de elecciones. Algunos ignorantes han dicho que Valle Riestra hace propuestas golpistas. No se trata de un totalitarismo como el 5 de abril del 92, sino de una propuesta histórica que funciona en España, desde la Carta de Cádiz, la Constitución de 1837 y hasta la que rige hoy. Los jefes del gobierno le dicen al rey que disuelve y convoque elecciones. Esa es una de las fórmulas para acercar el sistema parlamentario a las masas escépticas. Estas creen que los parlamentos son castas de intocables y llenas de privilegios.

¿En especial cuando se trastoca la inmunidad por impunidad?
Pero si ahora se está llegando a límites exagerados, como tratar de levantar la inmunidad a todo el mundo, como el caso de los ocho cocaleros que protestaron en el hemiciclo contra el TLC, eso no me parece delictivo. Es que tantas concesiones a una opinión pública no preparada hace que el Parlamento sea el antiprivilegio. Volviendo a la propuesta del Senado funcional, la figura es tener dos tercios elegidos de manera directa, pero otro tercio es elegido indirectamente por la CGTP, las facultades de Derecho, el capitalismo, que podría mandar a Dionisio Romero. Ese Senado elegiría a los miembros del Tribunal Constitucional, al contralor, se encargaría de los ascensos de los generales, de recibir las acusaciones constitucionales de la Cámara de Diputados.

Por ejemplo, este Congreso tiene la mayoría de letrados, pero no por eso destaca.
Este Congreso es pequeño burgués, de clase media, no está la oligarquía y tampoco está el proletariado. La propuesta del Senado funcional sería un parlamento más tecnocrático. No tenemos que fundar el país sobre la base de los empíricos o de encuestas. Personalmente no tengo interés, a mis 76 años ya no volveré a esa cámara, tengo otras cosas que hacer, escribir libros, montar bicicleta o largarme con mi esposa de viaje. Para mí es muy aburrido estar en el Congreso. Hablo imparcialmente y ni siquiera a favor del Apra, que no cree en el voto preferencial, y en caso que no se pronuncie por el Senado funcional, solo creará uno sin prestigio.

¿Pero la sola presencia del Senado no le devolverá prestigio al Congreso?
Si hay representantes de la cultura, la inteligencia, las facultades de Derecho, del capital nacional, gente notable, será otra cosa. En nuestros senados hubo personas como José Gálvez, Raúl Porras Barrenechea, Manuel Seoane, Ramiro Prialé. Este es un Parlamento de mortales y yo he estado en uno de inmortales, porque estuve con Haya.

¿No será que usted se siente inmortal y con gran vanidad?
No, no, estuve en parlamento de inmortales y ahora estoy en uno de mortales. Yo soy un mortal, tengo conciencia de que soy un falso valor y no quedará nada de mí en el corto plazo. Pero puedo juzgar y yo estuve con Haya en la Constituyente.

Pero muchos han estado con Haya...
De este Parlamento, ¿quién? Solo Lucho Negreiros y yo.

¿Son los que parecen fuera de lugar respecto del Gobierno y de la bancada?
En una discusión que tuve con Mulder, él me atacó el otro día diciendo que yo no era miembro de la célula sino invitado. Yo no necesito carné para ser aprista. Un periodista me preguntó si en el pasado había tenido una discusión con Mulder, y yo le dije que eso no podría ser porque Mulder no tiene pasado (risas).

Le preguntaba si Negreiros y usted están en otra línea
Lucho Negreiros no solo ha sido un magnífico sindicalista sino que su padre es un mártir del aprismo, eso le da otra categoría. Yo puedo jactarme de haber caído preso en la última redada de líderes históricos del Apra cuando tenía 24 años. Tengo 900 meses de edad y he cometido dos meses de errores, de gran estupidez, fatuidad, senilidad, no sé (su corto período como primer ministro en el fujimorismo).

Usted habla de disciplina partidaria pero no la practica cuando habla de Mulder
Yo voto como manda el partido, pero dejo constancia cuando vislumbro que estamos cometiendo un error. Mi deber es votar en el Congreso tal como manda el partido, pero mi libertad es que en una entrevista o un artículo puedo decir lo que pienso, sino sería un castrado.

¿Por qué Mercedes Cabanillas no va a la reelección?
Los informes que tengo son que sí va a la reelección en la presidencia del Congreso. Dirige bien los debates y la opinión pública la apoya.

¿En qué ha derivado este Gobierno?
El Apra está haciendo un gran gobierno derechista con el consenso del pueblo.

¿También de los empresarios?
Pero es estable y hay libertades. El gobierno del Apra se sustenta en un trípode, uno es la burguesía, otro es el pueblo y el tercero es el Ejército. El líder del Ejército es Giampietri.

Pero usted es antimilitarista...
Sí, soy antimilitarista.

Me sorprende que diga que una pata del trípode es el Ejército con Giampietri como líder.
Son realidades. No digo que el Ejército sea militarista. El Ejército tiene un líder que es Giampietri.

En síntesis, los militares metidos en la política y con presencia en el Gobierno...
Giampietri es elegido por otros méritos, si no hubiera estado él en la embajada eso hubiera terminado en una masacre.

¿Y su posición antimilitarista?
Por supuesto que detesto el militarismo. Pero a Giampietri no lo pusieron en la vicepresidencia los militares sino Alan García. Yo hago un análisis objetivo. Alan García, que está haciendo un gobierno conservador, tiene el apoyo de la burguesía, del pueblo y de los militares. Con esas tres cosas hay que gobernar, si falta una de ellas el trípode de este régimen está en peligro. Debo decir, que Alan ha tenido la hazaña de lograr dos mandatos que solo había sido logrado por gente vinculada a la derecha como Leguía, Manuel Prado y Fernando Belaunde.

No hay mucha distancia porque me dice que es un gobierno conservador y derechista
Él ha logrado una hazaña y ese es su gran mérito.

¿Este gobierno reforma algo?
Hasta hoy veo que mantiene el estatus quo. Yo habría realizado posiciones más avanzadas.

¿Y Del Castillo representa esa corriente en el Gobierno?
Es un hombre inteligente y un magnífico primer ministro, pero no es fruto de las catacumbas o de Alfonso Ugarte. Ha llegado por una simpatía lejana al partido. No conoció a Haya ni a Seoane.

¿Eso merma su aprismo?
No, pero le quita el mito. Tiene méritos, yo le tengo mucha simpatía.

¿Qué ha reformado García en estos 10 meses de gobierno?
Ni el Parlamento ni él han reformado nada. Hasta ahora no hay un cambio profundo y espero que en el futuro se produzca. Lo que sí hay es una conducta más moral, democrática, que respeta los valores del sindicalismo.

Armando Villanueva dijo que este no era un gobierno del Apra
Es el mejor gobierno derechista que ha tenido el Perú presidido por un compañero. Por ejemplo, tenemos ministros como Ismael Benavides que es un hombre de la derecha, muy competente y valioso. El canciller García Belaunde es un hombre estupendo pero derechista y de extracción conservadora. Si pasamos lista así pues...

Pero está Del Castillo
Es socialmente mesocrático, mentalmente democrático pero partidario de la defensa de los intereses existentes porque cree que es más provechoso para el Perú. Tiene una actitud atendible. Si hay que votar por su confianza en el Parlamento, yo lo haré.

¿Y qué sugerencias para este gobierno?
Que se restaure la Constitución del 79. Siento que no hay reformas, pero que en algún momento las habrá porque hasta hoy solo se benefician las minorías. Si las mayorías no se benefician puede haber protesta y hasta un cisma.

¿Y García anda pensando en el aplauso?
Bueno le encanta el aplauso porque es un líder y un gran orador.

A usted también le encanta...
Bueno, sí me gusta, pero después de una intervención. Es el aplauso de cenáculo. El presidente tiene la suficiente cultura y formación para saber cuáles son las circunstancias económicas y sociales del Perú.

Parece impulsivo, voluntarioso y hay quienes hasta señalan que es un tanto inestable
Yo no diría que es inestable porque él cree en el 'establishment'. Antes era un hombre de acción, ahora es hombre de la reacción (risas).

¿Y esas contradicciones de García que es un eximio orador pero un mal escritor?
Es como Mario Vargas Llosa, que es un magnífico novelista pero pésimo articulista. Igual con Alan. Uno lo escucha en un discurso y es persuasivo, apasionado y está articulado, pero a la hora de leerlo es un rollo oleaginoso. En cambio yo soy un orador mediocre pero escribo mejor.

Él (García) ha comentado que sus textos han sido traducidos a otros idiomas 
Bueno - al español (risas).

"La extradición está perdida así ganemos"
¿Y no trató de persuadir directamente a García en el caso de la pena de muerte?
En el tema de la pena de muerte, pese a que el Apra la auspiciaba, intervine en el hemiciclo y en quince minutos logré liquidar el proyecto. No se volvió a hablar más de esto. No conversé con el presidente García en su momento sobre el tema, pero el día de su cumpleaños nos encontramos. Entonces, le dije no soy palaciego ni áulico pero estoy en la línea del partido, excepto por nuestra única discrepancia que es la pena de muerte. Y él me dijo: pero tenías razón, Javier.

¿Fue una estrategia más que un fin?
El tema de la pena de muerte fue más una estrategia para afincar al régimen. La misión del político es saber ir contra la corriente cuando está equivocada, y enseñar y ser profeta.

¿Usted se equivocó al pronosticar que no procedería la extradición de Fujimori?
Hasta hoy estoy con esa idea. El dictamen de la fiscal Maldonado hay que tomarlo como una cosa importante. No es que no quiera que lo entreguen, pero encuentro que muchos casos han prescrito, son atípicos, no están probados y otros tienen un matiz político.

¿Insiste en que esa extradición está perdida?
Está perdida así ganemos. Si este individuo llega al Perú y es recluido en una cárcel puede haber factores de agitación de un sector que le es adicto.

¿Cambiando de tema, quién fue más talentoso para la oratoria parlamentaria y en plaza, Víctor Raúl o Manolo Seoane?
En Víctor Raúl había la mezcla porque era la gran leyenda de su nombre y Manolo la tenía en grado secundario. Me apasionaba escuchar a los dos, pero me seducía más Haya porque veía en él las catacumbas, la persecución, el asilo de cinco años. Allí está la injusticia popular, Haya es recordado y Manolo está olvidado. Pero el mejor orador parlamentario fue Raúl Porras Barrenechea. Era incisivo, mordaz, perverso en la contestación dialéctica. Ese sí fue un orador maldito.