Ganadora del premio pulitzer, la autora del relato llevado al cine por Ang Lee señala que en la mitad de EE.UU. la homosexualidad es todavía considerada un mal espantoso la escritora acompaña el lanzamiento del filme en Europa
MADRID [EFE]."En la mitad de EE.UU., en las zonas rurales, en Wyoming, la homosexualidad está considerada como un mal espantoso; la heterosexualidad es casi obligada y la homofobia está organizada en grupos fundamentalistas que fomentan el odio". Así lo manifestó el lunes Annie Proulx, la autora del relato que Ang Lee ha llevado al cine. Nacida en 1935 en Norwich Connecticut, la periodista, ganadora de los premios Pulitzer y National Book, entre otros, aseguró que está encantada con la adaptación que ha realizado de su texto el cineasta, que ha logrado ya el León de Oro en Venecia, y el Globo de Oro entregado la noche del lunes.
"Brokeback Mountain" es el nombre de un relato breve que da título al libro (formado por otros diez cuentos). La autora narra la historia de dos cowboys que inician una relación amorosa en los años 60, al conocerse mientras trabajan como pastores en la majestuosa Brokeback Mountain, y que sobreviven a todo menos a la intolerancia. "Ha pasado el tiempo pero las cosas desgraciadamente no han cambiado mucho en la zona", subrayó la autora.
"La situación en EE.UU. es radicalmente diferente dependiendo de donde se esté, la costa este es diferente al oeste, y el centro parece estar fuera del mundo. Están los estados azules y los estados rojos, los intereses comerciales y los ecologistas. Todo está polarizado y esto que podría servir para tener discusiones sobre el desarrollo democrático no sirve para nada, sólo crea crispación", precisó.
La escritora comentó que en algún momento pensó que el éxito de la película haría posible "abrir un debate, una discusión sobre la diversidad y los derechos humanos. Pero he perdido todas las esperanzas", añadió. Este relato apareció en el "New Yorker" en 1997 y luego con otros cuentos en un libro en el 2000; tuvo mucho éxito y desde entonces, aseguró la escritora, no deja de recibir cartas de gays que le cuentan experiencias parecidas.
En un principio, la escritora se mostró reacia a dar su permiso para que se hiciera el guion de la película sobre su cuento, y pasaron siete largos años hasta que un director se decidió a filmarla. Pero el resultado ha entusiasmado a Proulx. "Estoy satisfecha y pienso sinceramente que ganará algunos premios, aunque Hollywood es impredecible en esto. Sólo cedí los derechos porque los guionistas Larry McMurtry y Diana Ossana eran buenos amigos míos".
Sobre su relación creativa con el director Ang Lee, la escritora, en declaraciones al diario madrileño "El País", señaló: "Cuando conocí a Ang Lee por primera vez tenía miedo, no pensé que sería capaz de verter el cuento en un filme. Ese día pasamos un largo rato hablando de naderías y superficialidades hasta que me dijo que su padre había muerto recientemente y vi que eso le había dejado un agujero tremendo en su vida; Lee utilizó su dolor personal en el filme. Puedo decir que he visto la película unas cuatro veces, aunque las tres primeras eran versiones no definitivas, con escenas que luego han desaparecido". comentó.