No pude ceder a la tentación de robarme el título de Bryce. No solo por mera pose literaria sino porque, jugando con la idea del grito apagado, estamos frente a un héroe envejecido, envilecido y desterrado, que ha perdido todo salvo lo que más extraña: la vida en la selva y su familia simia, abandonada al convertirse en el emperador blanco en medio de súbditos negros.
En el decadente hotel King Kong Palace, refugio de viejas glorias que aspiran a recuperar su prestigio, recalan un muy diferente Tarzán y su esposa Jane (Alberto Ísola y Bertha Pancorvo), expulsados por los nativos africanos que se rebelaron de su brutal tiranía. Una posibilidad nada absurda, pues al igual que otro héroe del cómic de la época, Jungle Jim, las historias del Rey de la Selva se sitúan en un ambiente siempre necesitado del civilizado hombre blanco.
Otro huésped del hotel, menos heroico y bastante más patético, es el Mago Mandrake (Mario Velásquez), quien al descubrir los aún vigentes encantos de Jane imagina la posibilidad de recuperar los años perdidos. Y al envolver en intrigas al viejo Tarzán, el mago sabrá portarse tan sibilino como su maestro Ricardo III.
La comparación no es atrevida: el celebrado dramaturgo chileno Marco Antonio de la Parra demuestra en "King Kong Palace" que los personajes creados por Harold Foster y Lee Falk a inicios de los treinta también pueden resultar héroes tan trágicos y complejos como aquellos que integran el parnaso shakespereano que este autor sureño hurta, recicla, parodia y resignifica en un interesante espectáculo de posmoderna sensibilidad, aquella que concibe el mundo como una intrincada e infinita red de textos que remiten unos a otros. Así, historias de reyes enloquecidos, intrigas asesinas y adulterio, entre otras características del autor isabelino, se mezclan con personajes de la cultura de masas y las noticias de la prensa.
Amante del cómic y su estética, David Carrillo entiende este juego y suelta fantasmas y pitonisas por los pasillos de un hotel más frío que decadente. La suya es una opción riesgosa, claro, pues no faltará el público conservador que confunda un juego metatextual con retórica gratuita y, en su desconcierto, encuentre absurda una propuesta crítica y original que exige la activa participación del espectador para descubrir las reglas del juego. Quien deje los prejuicios fuera de la sala teatral, podrá gozar de un espectáculo audaz y divertido. Quizás la puesta en escena de Carrillo peca de rígida y algunos apagones más parecen defectos que efectos. Pero ello no opaca el brillo de un montaje que se apoya en las actuaciones de Alberto Ísola y Bertha Pancorvo, dictadores en desgracia amenazados por la vejez, la soledad, la pérdida del poder y el dolor de la tragedia familiar. Sorprende cómo un Tarzán envejecido puede sostener su dignidad manteniendo la espalda curva del gorila. Asimismo, reconforta saber que, aún hoy, los fantasmas siguen, como antes, desvelando a los poderosos. Vale.
Título: "King Kong Palace"
DRAMATURGO
Marco Antonio de la Parra
Director: David Carrillo
PRODUCCIÓN
Asociación Cultural Plan 9
ELENCO
Alberto Ísola, Bertha Pancorvo, Mario Velásquez, Gonzalo Torres, Ebelin Ortiz y Vanessa Vizcarra, entre otros
TEMPORADA
De jueves a lunes, 8:00 p.m.
LUGAR
Teatro Británico, Jr. Bellavista 527, Miraflores.
Enrique Planas