Universitarios peruanos y chilenos hablan de la Guerra del Pacífico. El psicólogo Ramón León ha publicado un libro que revela la opinión de jóvenes peruanos y chilenos sobre la Guerra del Pacífico. ¿Qué sentimientos generan en ellos un hecho que aún hoy marca la vida de ambas naciones?
En términos estrictamente temporales la guerra que enfrentó al Perú y Bolivia con Chile en 1879 no duró más de un lustro, pero en términos reales sus consecuencias no han parado de incidir en la vida de las tres naciones, al punto de que hoy Bolivia se siente una nación aislada, sin salida al mar; mientras que Perú y Chile mantienen diferencias sobre sus límites marítimos, aunque esto no haya sido obstáculo para firmar en estos días un acuerdo de cooperación económica. Pero más allá de consecuencias políticas, económicas o diplomáticas, la guerra dejó en el imaginario de chilenos, peruanos y bolivianos una gama de sentimientos encontrados, que van desde querer olvidar lo sucedido hasta ánimos de venganza y desconfianza mutua.
Es esta historia de vencedores y vencidos oculta bajo los escombros del tiempo que este libro de Ramón León Perú, Chile y la Guerra del Pacífico: ¿Qué piensan, qué creen, qué sienten los universitarios en los dos países? (Universidad Ricardo Palma, departamento de psicología) se propone revelar.
EL TÚNEL DEL TIEMPO
Ambos países experimentaron la guerra de manera diametralmente opuesta: Chile ganó dos importantes puertos (Iquique y Arica) y fortaleció su economía con los recursos del guano y del salitre; en cambio el Perú, ocupado y vejado militarmente, quedó en palabras de Basadre, en "la desolación inmediata, la angustia económica privada y pública, la debilidad, la soledad (.), víctima de algo difícil de remontar, el complejo de inferioridad, el empequeñecimiento espiritual, perdurable jugo venenoso destilado por la guerra, la derrota y la ocupación". Ramón León destaca esta frase de nuestro historiador más importante que contrasta notablemente con lo que se suele decir en Chile: "Tanto ésta (Bolivia) como Perú nos hicieron la guerra porque creyeron que aspirábamos a una hegemonía o posición rectora en el Pacífico y Sudamérica (.) Bolivia no era una potencia militar. Perú sí.o creía serlo. (.) Nuestras ventajas, en cambio, permanecían ocultas: gobierno estable, finanzas ordenadas y sanas; oficiales y tropa con experiencia de combate en Araucanía y un coraje de leyenda". Este párrafo corresponde a un libro destinado a la educación secundaria en Chile. Más radical sería el historiador chileno Francisco Antonio Encino, quien en su historia de Chile cita una frase de Gonzalo Bulnes: "lo que venció al Perú fue la superioridad de una raza y la superioridad de una historia". ¿Ante esto cómo ven hoy peruanos y chilenos la guerra de hace casi 130 años?
LA VENGÜENZA Y LA CÓLERA
En total fueron entrevistados 970 universitarios, 445 limeños y 525 de Chile. Las preguntas evaluaban su conocimiento de la historia, el grado de orgullo hacia sus países, así como la opinión y valoración de sus pares del otro lado.
Los ariqueños demostraron saber más sobre la guerra, pero los limeños le dan mayor importancia, pues la consideraban trascendental en la historia del Perú.
Entre las respuestas, sorprende que un 34.7 por ciento de los peruanos considere como "elevada" la posibilidad de un nuevo conflicto, mientras que solo un 6.7 por ciento de chilenos opina lo mismo. Respecto al ganador de esta hipotética guerra, las respuestas también son elocuentes: 71.1 por ciento de los ariqueños cree que Chile, mientras un escaso 14.1 % de limeños apuesta por el Perú.
En materia de sentimientos lo que prima entre los jóvenes peruanos es la vergüenza, seguida de la indiferencia y la cólera; en cambio entre los chilenos destaca la cólera, seguida de la indiferencia y la amistad.
"Es, sin duda, desmedido -escribe el autor- afirmar que todo un pueblo vive avergonzado por su derrota (.). Pero no lo es proponer que, como resultado de la permanente insistencia que hay en los libros de historia del Perú acerca del caos reinante en el país, se haya establecido en la mente de los universitarios peruanos la conciencia de las graves carencias del Perú como nación y como sociedad allá por 1879, carencias que por lo demás aún hoy persisten".
Cómo superar el trauma de la derrota es algo que el libro no ahonda, pero estos resultados sí dicen mucho sobre cuánto falta por avanzar en el camino común que le toca vivir a ambas naciones: después de todo una persona puede cambiar de casa si sus vecinos no le agradan, pero un país nunca podrá darse ese lujo.
Jorge Paredes