LA ROCA
Por Javier Mimbela Bolívar
Cevichicle. Nuestros futbolistas podrán masticar justificadamente un chicle mientras cantan el himno nacional antes del partido. Siempre, claro está, que sea un sabroso y peruanísimo Cevichicle. Dos novedosos sabores: clásico (con rocoto) y especial (con limón y ajo). Ambos, con su respectivo toque encebollado. Como una estrategia paralela al lanzamiento masivo, propiciaremos una sana discusión con Martha Hildebrandt para ver si el Cevichicle se debe escribir con B o con V. Despertaremos así nuestra aletargada cultura y, a la vez, impulsaremos el producto. Y si hay alguna incomodidad por el desagradable 'turrón' que deja, no se preocupen. El turrón también es peruano.