DEBIDO AL VETO DE LA ANTIGUA URSS CASI SE NECESITÓ UNA LABOR DE ESPIONAJE PARA SU PUBLICACIÓN LA HISTORIA DE ZHIVAGO RELATA EL FIN DE LA RUSIA ZARISTA Y LOS IDEALES DUDOSOS DEL RÉGIMEN ESTALINISTA
Medio siglo después de su publicación en Milán por la casa Feltrinelli, el hijo del editor (Carlo Feltrinelli) explicó que la novela que hay detrás de "Doctor Zhivago", vetada por la otrora URSS, necesitó prácticamente una labor de espionaje para ver la luz el 23 de noviembre de 1957, según la agencia Efe.
Boris Pasternak, el último de los grandes literatos rusos del siglo XX, había condensado en la historia del médico soviético una extensa crónica de dos pasiones: la amorosa y la ideológica. La historia de Zhivago, que se divide entre la fidelidad hacia su esposa y la atracción que siente por la joven Lara, se conectaba con el fin de la Rusia zarista, los ideales de la revolución y su dudosa traducción en un régimen, el estalinista, cuyas autoridades se alarmaron ante el contenido de la novela.
Pero también se activó el olfato editorial de un joven con entusiasmo, intuición y criterio llamado Giangiacomo Feltrinelli quien, tras abrir una modesta casa de publicaciones en 1955, decidió apostar por la difusión internacional de la novela de Pasternak. "Un periodista italiano, Sergio D'Angelo, que colaboraba para Radio Moscú y vivía allí, le avisó a mi padre que la novela estaba terminada y que él tenía una copia", explica Carlo, hijo del fallecido Giangiacomo y actual administrador delegado de la casa.
"La novela fue leída en Milán y juzgada inmediatamente como una pieza importantísima de la literatura. Según los procedimientos habituales, se le realizó una introducción y se esperó a que fuera publicada primero en la Unión Soviética", agregó.
Sin embargo, tras la revolución de Hungría en 1956, la antigua URSS consideró inoportuna la publicación de "Doctor Zhivago": "Dio a entender que el libro jamás sería publicado e instó a Feltrinelli a que el libro tampoco viera la luz en Italia", dijo Carlo.
Las cartas que así lo demuestran serán expuestas en Milán, a partir del lunes, en la Fundación Feltrinelli, en una muestra que forma parte de los actos conmemorativos con motivo del aniversario de su primer hito editorial. También se exhibirá la correspondencia que Pasternak mantuvo con Feltrinelli. "Se escribían en cuatro idiomas --ruso, francés, alemán e inglés--, de los cuales solo uno decía la verdad, el francés", algo que ilustra la compleja trama que hizo posible su publicación, que se produciría el 23 de noviembre de 1957.
"Las gestiones se realizaron entre dos personas que jamás se encontraron. Mi padre no podía ir a Moscú y Pasternak no podía viajar", y las conversaciones telefónicas eran poco recomendables en plena Guerra Fría ante posibles escuchas. Así, los mensajes eran transmitidos incluso en papel para armar cigarrillos y, mientras en Milán se recibían las presiones de la otora Unión Soviética y del Partido Comunista Italiano, Pasternak invitó (a Feltrinelli) a seguir adelante no solo para su publicación en Italia, sino también para difundirlo en todo el mundo.
Feltrinelli, miembro del Partido Comunista Italiano y militante de la izquierda radical, fue interrogado sobre sus actividades y, a pesar de que el partido no lo expulsaría, pero sí lo alejaría de él, decidió actuar en nombre del valor literario de la novela. "Se enamoró de su calidad y profundidad. Nunca creyó que Boris Pasternak le diera un valor antisoviético o tuviera un propósito como parte de la Guerra Fría", resume el editor.
Sin embargo --según el historiador Iván Tolstói--, el material político de "Doctor Zhivago" sí que fue entendido por la CIA como un arma cultural de suma eficacia para volcar las simpatías hacia el bloque capitalista y --según explicó en su libro "La novela blanqueada"-- la organización fomentó que Pasternak (1890-1960) recibiera, en 1958, el Premio Nobel de Literatura. "Conozco esa teoría", reconoce Feltrinelli. "Sé que se hizo una edición pirata en ruso --para obtener el premio debía estar publicada en su lengua original-- que se vendió en la Exposición Universal de Bruselas y no tengo argumentos para desestimar la participación de los estadounidenses, pero creo que la historia importante del libro no es esa".
La Feltrinelli, que un año más tarde publicaría otra obra maestra ("El Gatopardo", de Lampedusa), prefiere centrarse ahora en los actos conmemorativos, que se inician hoy con la presencia del hijo del literato, Yevgueni, quien niega la vinculación de la CIA con un galardón que --según él-- solo le trajo sufrimientos a su padre.
Así, Boris Pasternak se vio obligado a rechazar el premio para evitar su deportación y "Doctor Zhivago" no sería editada en Rusia hasta 1998, transcurridos siete años del desmembramiento de la URSS y treinta y ocho del fallecimiento de su autor. "Seguramente, Pasternak siempre tuvo claro que su novela no sería publicada en la otrora Unión Soviética. Por eso, facilitó su salida al extranjero", afirma Carlo Feltrinelli.