La exposición I/O: Informático-Obsoleto, que se puede ver en el Centro Fundación Telefónica desde la semana pasada, es la primera etapa de Blip! Robótica de reciclaje, un amplio proyecto que cuenta con la curaduría de Jorge Villacorta y que pretende mostrar una serie de propuestas experimentales que usan tecnología digital y chatarra electrónica para desarrollar inquietantes instalaciones artísticas
Por Diego Otero
Un enorme taladro sostenido por correas se enciende de pronto, como si tuviera voluntad propia, y horada una de las paredes del espacio de exhibición, ante la sorpresa evidente de los espectadores. Se trata de la instalación Alerting Infrastructure (Infraestructura en alerta), del estadounidense Jonah Brucker-Cohen, y en realidad se activa cada vez que alguien ingresa a la página web de Telefónica (www.telefonica.com.pe). Para redondear el sentido y la ironía de la pieza, el artista ha dispuesto una frase que uno puede leer en la página de inicio de la propia web: "gracias por su visita, usted ha contribuido en un 0.1 % a la destrucción del edificio".
Alerting Infrastructure es un buen ejemplo de lo que representa I/O, la exposición introductoria del proyecto Blip! Robótica de reciclaje. I/O es una especie de muestrario de algunas de las distintas posibilidades artísticas que ofrece el uso "alternativo" de la tecnología digital, los aparatos electrónicos obsoletos y la robótica. "La idea detrás de Alerting Infrastructure es hacer visible aquello que es virtual: hacer visible la información que viaja oculta o imperceptible y que no tiene consecuencias físicas, como el hecho de que alguien entre a una página web", comenta Jorge Villacorta, mientras recorre con nosotros cada una de las piezas.
BICHOS
Pendiendo del techo de todo el espacio hay una serie de hilos en cuyos extremos destacan unas diminutas piezas metálicas -vibradores de antiguos teléfonos celulares- engarzadas a hélices. Cuando uno se aproxima a cualquiera de las piezas, un censor activa las hélices y estas suertes de moscas electrónicas empiezan a volar aleatoriamente a nuestro alrededor, como la parodia de una amenaza. La instalación es parte de un proyecto mayor del mexicano Gilberto Esparza; un proyecto bautizado como Parásitos urbanos, y que en realidad no es más que una serie de dispositivos reciclados y automatizados que en algunos aspectos se comportan como formas vivas.
Entre las moscas electrónicas, y como prendidas del cielo raso, hay dos piezas de mayor dimensión, que lucen y se mueven -cada cierto tiempo, de manera aleatoria- como si fueran unos extraños y enormes artrópodos electrónicos, y que generan una sensación de desconcierto e incomodidad. "Los trabajos de Esparza son más bien lúdicos, y en ellos el reciclaje es puramente utilitario: no necesariamente podemos rastrearle un origen. Es una cuestión de divertimento; una forma de activar la fantasía".
La participación del mexicano se cierra con una pieza que no se exhibe en Telefónica sino en la calle, más precisamente: en la esquina de Alejandro Tirado y Arequipa. Ahí, colgado de los cables de energía eléctrica, una especie de ciempiés mecánico ensamblado con los restos de un motor de impresora se pasea de lado a lado de la avenida, deteniéndose únicamente a recargarse en una batería dispuesta en uno de los extremos cada vez que empieza a perder potencia. Puro juego, sí, pero también ruptura del hilo de la cotidianeidad y sutil rebelión ante la condición necesariamente utilitaria de los objetos electrónicos.
DISEÑO CRITÍCO
Al otro extremo de la sala nos encontramos con el trabajo del español Roger Ibars, quien se dedica reutilizar antiguos juegos electrónicos caseros. Ibars, por ejemplo, conecta un control de mando de Atari -un dispositivo concebido estrictamente para el ocio y el tiempo libre- al mecanismo de un electrodoméstico o un reloj despertador -objetos vinculados a un cierto espacio laboral-, de modo que se genera una extraña dinámica de interacción entre ambos, subvirtiendo las nociones originales de función y uso. "El punto de partida del proyecto", Vuelve Villacorta, "era trabajar con una noción de robótica que tuviera más una sofisticación mental que tecnológica, y eso nos condujo a las investigaciones de lo que se suele llamar diseño crítico, como las realizadas por Ibars".
Para Villacorta, la base del diseño crítico está en la puesta en función de objetos electrónicos obsoletos, y eso engarza muy bien con el concepto de reciclaje, que es el que recorre todo el proyecto y el que, además, encuentra más sentidos y pertinencias en una sociedad como la nuestra. "En Leticia, donde se compra y vende desechos electrónicos, suceden cosas asombrosas: al final del día el comprador de la pieza decide extraer del aparato lo que le pueda ser más últil, y desarma el objeto en una especie de radical evisceramiento, dejando a un lado lo que no le sirve. Y esa especie de detrito final, también suele ser recogido por alguien más".
LOS PERUANOS Y EL PIONERO
I/O se completa con Propagaciones, una instalación lumínicia, de un lirismo sorprendente -realizada a partir de las bases giratorias de los discos compactos- del argentino Leandro Núñez, quien acaba de llevarse el tercer premio en el concurso internacional Vida 10.0, y precisamente con esta pieza. También hay un trabajo del suizo Jurg Lehni, una instalación en la que dos computadoras generan una especie de teléfono malogrado que parece remitir a ciertos juegos de lenguaje de la tradición literaria. La represetación peruana está a cargo de José Carlos Martinat y Enrique Mayorga, quienes presentan Estéreo Realidad 2, obra realizada sobre la base de un software que busca en internet, aleatoriamente, información en torno a las palabras robot y robótica, y la imprime cada vez que un espectador se acerca.
Finalmente, el reconocido artista estadounidense Ken Rinaldo (www.kenrinaldo.com), pionero de la automatización y la interactividad, prestó para I/O uno de sus proyectos iniciales, CyberSqueaks, que es una especie de irónico prototipo de feto maquinal capaz de emitir sonidos y movimiento. Si la máquina genera un lenguaje sofisticado, que nos ayuda a realizar tareas, el feto de la máquina emite un chillido primario, inútil, que es como un remedo de sensibilidad. I/O está plagada de estos comentarios mordaces, también de un sentido del humor a veces puramente disparatado, a veces oscuro. Es en definitiva una exposición que no debe pasar desapercibida.
ETAPAS DE BLIP!
Robótica del reciclaje no termina con I/O. Una segunda etapa consisistirá en un proceso de producción de obras de artistas, ingenieros electrónicos y músicos peruanos que participaron, hace unos días, en un taller con los artistas de la exposicicón: durante cuatro semanas (del 21 de enero al 17 de febrero) se realizará un Shop-Floor en el que el público podrá ver la realización de las obras in situ. La tercera etapa del proyecto será la exposición A/V: Automático-Versátil (del 6 de marzo al 30 de marzo), y mostrará una selección de las obras provenientes del Shop-Floor. El horario de visita de I/O es de martes a sábado de 12:00 m. a 7:00 pm. El ingreso es libre.