Entrevista CARLOS URRUTIA
Estuvo cuatro años como embajador en Venezuela y conoce a su presidente. Para el ex portavoz de Alejandro Toledo, la oposición llanera tiene una oportunidad de oro que no debe desperdiciar
Por Mariella Balbi. Periodista
Que el ausentismo en el reciente referéndum de Venezuela, para aprobar los cambios en la Constitución, llegara al 44% es también una expresión de protesta.
Sí, porque es una elección. Indica que la gente ya no tiene ni el entusiasmo ni la adhesión que tuvo hacia el presidente Hugo Chávez. ¿Por qué si la tuvo? No se puede negar que ha habido gran inversión social. El gobierno de Chávez despertó mucho entusiasmo; se dirigió mucho a los pobres. La misión Robinson destinó un médico cubano en cada barrio; eran como médicos de familia. Si tu hijo se enfermaba en la noche, se acudía a él. No había, como ahora, que hacer colas, pagar en el hospital. Eso cayó bien a la gente.
Pero lo que se dice es que la pobreza ha aumentado.
Las cifras de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal) no señalan que haya aumentado, pero no ha disminuido. La gente siente que el sueño bolivariano no se ha cumplido, y hay una frustración. Hasta hoy reciben muchos beneficios, pero por vías más bien políticas, del clientelismo, y no hay un crecimiento del empleo. Si quieres estudiar, las 'misiones' te pagan todo, pero compran tu adhesión. Es un populismo desbocado que solamente se sostiene por los petrodólares; tienen ingresos que son inéditos.
Aparentemente el triunfo del No sobre el Sí no fue por dos puntos, sino por más. La cifra final fue producto de una negociación con los militares...
Más allá de los números el resultado fue negociado; se conoció antes pero solo se anunció pasada la medianoche. Chávez no aceptó con facilidad que le dijeran: se perdió. El acuerdo al que se llegó fue: se perdió, pero no por tanto. Con todo el poder que tiene, por primera vez se le pone freno, por eso se abre un nuevo período político. Sectores de las Fuerzas Armadas no quieren 'vehiculizar' un proyecto que les explote en la cara. Los estudiantes y la juventud han sido catalizadores, pero nunca he visto que la sociedad civil tome el poder; aunque ha sido un triunfo de esta. Se necesitan partidos, líderes, programas, y eso aún no ha cuajado en la oposición venezolana. Se ha evidenciado un deterioro gradual del chavismo, que no se ha percibido porque ha estado muy bien tapado.
Las FF.AA. han sido el factótum de la derrota de Chávez.
Un sector se ha distanciado de Chávez. Tiene un problema interno fuerte con las FF.AA. No todos están contentos con la manera como se maneja el país. Es absolutamente piramidal, todos tienen que sostener a Chávez; no hay un gobierno ni un Estado. Es el jefe indiscutible y opera con unos cuantos. Hay muchos militares que han sido desplazados y maltratados; además se han desarrollado apetitos de poder. No me extrañaría que hubiera líderes alternativos. Las FF.AA. aún tienen un peso enorme en América Latina. El de Chávez era un gobierno populista, pero también un régimen militar; de cultura, de métodos militares. Una parte importante del gasto público va para gastos militares.
El caso del general Raúl Baduel es impactante; de ministro de Defensa se volvió un opositor furibundo.
Él comandó la operación Restitución de la Dignidad Nacional con la que Chávez regresó al poder. Han sido compañeros de promoción y creadores en los años 80 del Movimiento Bolivariano que luego sería el Movimiento Cuarta República, el gran partido de Chávez.
¿Cuál habrá sido el motivo del distanciamiento?
Difícil saberlo. En Venezuela es muy difícil tener una información veraz. La polarización es inmensa, y cada uno tiene su versión, inclusive en las cifras de producción de petróleo. Pero, bueno, Baduel fue ministro de Defensa durante mucho tiempo y salió a mediados de este año por límite de edad. Le aplicaron una legalidad estrictísima, cuando hay maneras de superar esto o maneras de salir con honores. No creo que hayan sido desavenencias políticas. Él le escribió el prólogo al libro de Chávez: "Hugo Chávez: el socialismo del siglo XXI". Está empapado de la ideología chavista. Algo pasó en el plano personal. Ante sus declaraciones, la reacción de Chávez fue tildarlo de traidor a través de la presidenta de la Asamblea Nacional. El vicepresidente también lo llamó traidor.
El desabastecimiento de productos y las colas también causaron malestar.
Sí, aunque no es una situación dramática. El modelo de petrodólares abundantes no logra bajar la inflación, pero el populismo millonario le da al gobierno mucho margen de acción. Pero Venezuela importa casi todo; ahí el manejo se complica. Una economía no puede subsidiar todo lo que produce. Existe control del cambio; a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) se fija el precio del dólar y la cantidad. Se parece a lo que hizo el velasquismo. Para viajes tienes un monto y el resto lo compras más caro en el mercado. El dólar oficial está a 2.400 bolívares, aproximadamente, y el libre está a 4.000. Esto crea una gran corrupción. A los empresarios les asignan cuotas para sus importaciones, y es una ventana para ejercer presión política.
¿Las FF.AA. están garantizando el equilibrio democrático?
Se puede pensar que hasta aquí llegó la forma de manejar el país de Chávez. A partir de hoy tendrá que negociar con las FF.AA. Creo que los generales descontentos tienen intereses y relaciones con los sectores empresariales; no es un lío solo militar. Es probable que haya un cambio en la relación con el sector productivo y que Chávez lleve a cabo una purga en las FF.AA. Está muy dolido, ya les dijo a sus seguidores que son unos ociosos por no ir a votar y que por culpa de ellos se irá. Se va a generar más enemistades. Está en una crisis interna. Si la sabe manejar, no pondrá en riesgo su gobierno bolivariano, pero va a tambalear un poco.
Le queda gobierno hasta el 2012. ¿Qué puede pasar en cinco años?
Depende si hay términos negociados; el gobierno cambia ciertas cabezas y mantiene su fuerza. Si no hay consensos y los conflictos continúan, se va a notar hacia fuera, y Chávez perderá la solidez que lo caracteriza. Donde él estaba no había posibilidad de que le hicieran sombra.
El general Baduel propone a la oposición ir a una nueva Asamblea Nacional Constituyente
Sucede que la actual es mayoritaria-mente chavista. El gran error de la oposición fue no participar en las elecciones del 2005. Esa asamblea es la que armó todo el tinglado legal del chavismo. Baduel y un sector de las FF.AA. están buscando una salida. Creo que no es lo mejor porque toma tiempo, además Chávez controla todo el sistema electoral; ha ganado 12 elecciones. Creo que la oposición debe consolidar su victoria, organizándose, articulando a las fuerzas que han peleado contra el chavismo: los estudiantes, los medios de comunicación, los militares críticos a Chávez, los empresarios y los sectores medios. Es necesario formar un frente, una fuerza de fuerzas, planteando una división clara entre demócratas y autoritarios.
¿Es la primera victoria de la oposición venezolana?
Su primer punto importante fueron las elecciones de diciembre del 2006. Chávez ganó gracias al control del aparato electoral, aunque no se presentaron pruebas de fraude. El candidato Manuel Rosales aglutinó a la oposición, obtuvo un importante 40% que ahora pasó el 50%, mientras que Chávez no ha podido reclutar a más gente. Ahí entran el desabastecimiento, el cierre de RCTV, los estudiantes... La tendencia es ascendente. La oposición no supo aprovechar bien el 40%, pero los estudiantes sí, y dieron un nuevo impulso. Recuperaron el espíritu de que sí se puede derrotar a Chávez, cosa que durante ocho años parecía imposible.
¿Hay un liderazgo claro en la oposición?
Aunque está fortalecida, la palabra oposición alude más a una organización; por ahora creo que es más un espíritu. No tiene un líder claro ni un programa alternativo. Hay gente inteligente y capaz que se expresa a la derecha y a la izquierda, pero no es una oposición estructurada. El mensaje de este triunfo es: prepárense seriamente y organícense para gobernar, trabajen para ser gobierno, preparen un plan de salud, de empleo, de educación y que se discutan y que compitan con las 'misiones' chavistas. En el 2002 su consigna era: "¡Fuera!", como si se tratara de un empleado. Miles de personas la coreaban; fue impresionante, pero luego se desmoronó.
¿Chávez puede tornarse más nacionalista, más radical, más primitivo?
Sí. Su reacción no ha sido la de un estadista, sino la del compinche de la esquina a quien le han quitado a su enamorada: ha dicho que es un triunfo de m y otros adjetivos. Si continúa con su poca sensatez, la situación política puede empeorar porque la gente reaccionará con más fuerza, y se creará un clima en el que la violencia primará. Acuérdese de que en el golpe del 2002, la gente salió a las calles con pistola y hubo muertos. Tienen ocho años de odiarse. El encono es el sentimiento más fuerte de la relación entre la oposición y el chavismo. Se han roto familias, amistades
¿El pueblo que apoya a Chávez es un poco veleta o sólido en su adhesión?
La mayoría es voluble. Un peligro es que cuando vean que las papas queman le den la espalda. Que el 40% no vaya a votar es un mensaje a Chávez.
La integración latinoamericana se debilita
¿Nicaragua, Cuba, Bolivia y el chavismo latinoamericano quedarán relegados?
Esos aliados viven de Chávez, y este significa una esperanza en la vida económica de esos países. El apoyo decaerá un poco, pero no les retirará la ayuda económica. Tenemos siete gobiernos de izquierda en América Latina, cada uno a su manera, y existe mucho enfrentamiento. Brasil disputa con Venezuela la primacía del etanol versus el petróleo; Argentina y Uruguay no se pueden ver; Chile tiene tensiones con sus vecinos; Colombia y Venezuela ni se diga... El escenario de la integración está más débil que antes. Si Chávez tiende al aislamiento, esos países pueden ser apoyos importantes. No solo por el "¡Por qué no te callas!" la probabilidad de un aislamiento es mayor, sino que además tiene que cargar con una derrota electoral. Si a sus alianzas le agregamos la que tiene con Irán, eso no suma, resta. Una estrategia de aislamiento podría funcionar ahora.
¿Cómo explicar que EE.UU. le compre petróleo a Chávez?
Es que le vende el 15% del petróleo que necesita. Le dijo burro al presidente George W. Bush, y este se quedó callado; a Tony Blair también lo insultó.
Tiene ascendencia en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Sin duda, él propició el alza del precio del barril. Cuando Chávez llega a la OPEP, estaba a 23 dólares, y ahora está en 100. Chávez ha pronosticado un precio de 200 dólares por barril. En el 2000 realizó una gira por las diez naciones de la OPEP. Conoce a los mandatarios de la Guerra del Golfo y ha logrado que Ecuador entre a la OPEP, que será un aliado importante. Su gobierno controla una riqueza gigantesca. Cambió a los 20 mil empleados de la petrolera estatal y metió a sus aliados. Tiene un sistema de control bárbaro; no hay informes que permitan hacer un seguimiento de cómo avanza la inflación, la devaluación, cómo se gasta, etcétera. Ni se sabe con exactitud cuántos barriles diarios se producen. Hasta la corrupción se tapa y se maneja.
¿Cuando estuvo en Venezuela como embajador conoció a Chávez?
Sí, claro, tuve una relación bastante cordial con él. Claro solamente lo vi en reuniones formales, de embajadores. Su carácter es muy caribeño; es muy hablador, y siempre comentaba de su proyecto político
¿Su fijación es atornillarse al poder, tipo Fidel Castro?
Sí, creo que tiene a Fidel como modelo.
¿La infiltración chavista bajará en el Perú?
El tiempo lo dirá, pero no recomendaría hacer de esto un tema más importante de lo que es. Antes del ALBA ya existían en el Perú muchos sectores que participaban de esa ideología, del nacionalismo. Su derrota perjudica a Ollanta Humala y a todo ese espectro. Chávez ya no es el representante militar victorioso; está golpeado. Además, su reacción no ha sido rápida sino infantil. Le ha dado un berrinche. Ha caído la imagen de ser el ganador permanente, el indestructible, el rico y poderoso. Hasta llegó a mandar de regalo petróleo a los pobres de Estados Unidos.
¿Cree que la presencia de la petrolera estatal venezolana en el Perú es peligrosa?
No. El Perú es un país de ventanas abiertas. Todo lo bueno que ha sucedido en nuestro país es debido a ello. Al gobierno le corresponde administrar la relación con Venezuela, y Alan García se ha manejado bien; no ha caído en la provocación de Chávez. Al final se trata de naciones, no de personas.