Por Rafo Valdizán
La catedral del dolor
Si hay una banda que traduce en música, de manera categórica, las más agobiantes sensaciones que acechan al ser humano, esa es Lacrimosa. El proyecto, que tiene sus cabezas más visibles en las fantasmagóricas fisonomías de Tilo Wolff y Anne Nurmi, es un emblema del dolor extremo y sus diversas manifestaciones: la angustia, la soledad incurable, el desamor, la locura sin punto de retorno, el aislamiento. Todos, vericuetos (a veces insondables) solo comprensibles por quienes los padecen. Y he ahí la gran virtud de la banda: tiende una visión externa de esos demonios, y uno no duda en pensar o decirse a sí mismo: sí, yo he pasado por esto, o me identifico plenamente con estas negras emociones.
Hace algunos días, recibimos (cortesía de Icarus Music) el nuevo DVD de Lacrimosa: "Lichtjare", una joya para sus múltiples fanáticos. Una sucesión de imágenes registradas durante la gira del álbum "Lichtgestalt" (2005), que los llevó por doce países en diecinueve meses. Desde los preparativos, desde esos momentos en que los integrantes del grupo se someten al minucioso proceso de construcción de imagen, para lo cual recurren a la imaginería gótica (uñas negras, delineadores de pestañas, vestuario oscuro, sombras por todos lados), el video nos conduce a lo largo de muchas ciudades: Dresde y Berlín (en Alemania), Cracovia en Polonia, Guadalajara y Ciudad de México, Moscú, etc., donde Tilo, Anne y los músicos acompañantes hacen de cada escenario una catedral del dolor y de exorcismos. Las imágenes no mienten y revelan que Lacrimosa es una de las bandas que poseen una de las legiones de 'fans' más leales y comprometidas del globo (es sorprendente el arraigo del conjunto europeo en México). Se nota en sus rostros, surcados por la desolación compartida: donde se materializa el dicho aquel de "en el dolor, hermanos". Lacrimosa pone la música, oscura, doliente, por momentos épica e insosteniblemente desgarradora, y los de abajo sellan el pacto del dolor compartido con su rendición inexorable, con ojos vidriosos que, sin palabras, expresan su absoluta adhesión.
Entre los temas que hemos apreciado en "Lichtjare" están los subyugantes "Not Every Pain Hurts" (con escenas de concierto en Alemania); "Turning Point", en la que brilla -paradójicamente-la Anne Nurmi más lóbrega posible (tomas registradas en Polonia); "Schakal" (filmada en Guadalajara); "Malina" (grabada en Ciudad de México); y "Party is Over" (con imágenes en Rusia).
Musicalmente, Lacrimosa se mueve en las sombras del rock gótico, del dark, del doom, con arreglos instrumentales que podríamos calificar de sinfónicos. Como si en un mismo templo liberáramos los instintos sonoros de los Sisters of Mercy, Theatre of Tragedy, Bauhaus, Lacrimas Profundere, Siouxsie y Tiamat. El rumbo es ese; no es transitable para todos, solo para algunos. Ahí estamos.
CONCIERTO
Deep Purple regresa a Lima
La empresa Lahersa Producciones ha confirmado la nueva visita de Deep Purple a Lima. En efecto, la legendaria banda británica se presentará, el miércoles 20 de febrero, en el Estadio Nacional y, según los organizadores, el ambiente será inmejorable, pues se dispondrán todos los elementos para que el concierto sea apreciado de la mejor manera por todos los asistentes. Como se recuerda, el grupo de Ian Gillan tocó anteriormente, en marzo de 1997, en la Universidad de Lima. Ampliaremos próximamente.
ÁNFORA
Monstruo púrpura
Hola, Rafo: Es muy probable que Deep Purple llegue en febrero; un amigo me comentó que su hermano estuvo hablando con un empresario y promotor de eventos, y que este le acababa de confirmar que todo estaba cerrado para que Deep Purple tocara en Lima el 20 de febrero. En Chile ya confirmaron fecha: se presentará en Concepción, el 28 de febrero y el 1 de marzo en el teatro Caupolicán de Santiago.
JULIO SOLÍS julio.filth@hotmail.com
R. Así es. Al lado, una breve nota al respecto. Saludos.