TENDENCIAS. Un manjar que irrita a los franceses
PRODUCIDO SIN CEBAR ABUSIVAMENTE A LOS ANIMALES, ESTE PRODUCTO TOMA TIEMPO PERO COSECHA GRANDES BENEFICIOS MANJAR ES PRODUCIDO POR LA EMPRESA FAMILIAR DEL ESPAÑOL EDUARDO SOUSA
FUENTE DE CANTOS, ESPAÑA [AFP]. Al llegar las fiestas de fin de año, Eduardo Sousa tiene dificultades para responder a la demanda, procedente del mundo entero, de su foie gras 'ético', es decir, producido sin cebar a los animales, un manjar que tiene el don de irritar a los productores franceses.
"En Francia, les basta quince días para realizar lo que yo produzco en un año", explica el productor español instalado en Fuente de Cantos (Badajoz, Extremadura).
El éxito mundial de su foie gras empezó el año pasado en París, cuando su producto fue reconocido con el premio "Coup de coeur" en el Salón Internacional de la Alimentación (SIAL).
Desde entonces las ventas de la Patería de Sousa aumentaron de manera vertiginosa. "La demanda es increíble: de Inglaterra, de restaurantes, de personas que quieren comprar algo natural", dice.
Incluso la tienda londinense Harrods reclama su producto, pero sin éxito. "Hemos tratado de contactarnos con ellos, pero no tuvimos respuesta. Supongo que es porque tiene muy pocas reservas", señala Andre Dang, gerente del sector alimentación de Harrods.
TÉCNICA HEREDADA
El éxito del foie gras de Sousa es reciente, pero su empresa familiar produce patés desde 1812.
Ese nuevo prestigio no es visto con buenos ojos por los productores de foie gras del suroeste de Francia, región de la que es un producto tradicional. Ese foie gras español "es un producto que no existe para la asociación de profesionales". Se trata de "una operación de márketing que no tiene ninguna base real", asegura el presidente de la asociación francesa de productores, Marcel Saint-Cricq.
Los productores franceses, que representan tres cuartas partes de la producción mundial, ceban a las ocas y los patos de manera mecánica, inmovilizándolos para obligarlos a tragar grandes cantidades de maíz.
Ese cebado hace que se desencadene un mecanismo fisiológico en los animales: su hígado se hincha y engrasa, y alcanzan hasta siete veces su tamaño normal.
Basándose en esa capacidad, propia de las aves migratorias de almacenar grasa en su organismo para los largos viajes, Sousa logra hacer un foie gras 'ético'.
Las aves se crían sueltas en un espacio de 22 hectáreas, y se alimentan de bellotas, altramuces, higos, aceitunas y hierba, que crecen sin productos químicos.
"Cuando llega la temporada fría, las ocas comen de manera compulsiva durante todo el día", y es gracias a esa glotonería natural, en previsión de una migración que no tendrá lugar, que puede producirse el foie gras natural.
Inevitablemente, por las razones expuestas, este foie gras es más caro que el producido con animales cebados con abuso, puesto que tal dedicación lleva mucho más tiempo. Los animales son sacrificados también de manera ética, utilizando un gas que los duerme, y bajo control veterinario.