Jales y enroques
Señores Directores:
Finalmente juró el parcialmente remozado segundo Gabinete Del Castillo, con solo cuatro nuevos ministros y dos enroques de carteras. Después de año y medio de gobierno, Alan García se animó a recomponer su ya bien trajinado primer Gabinete. Un rápido análisis lleva a concluir que los cambios intentan equilibrar la presencia de apristas con invitados independientes, pero básicamente manteniendo el Gabinete original con una clara vinculación a sectores pro empresariales y de la derecha. Pero lo más cuestionable e indignante es que el ministro del Interior, Alva Castro, siga inamovible en su cargo. Parece que su condición de vaca sagrada ha sido la única razón que ha tenido el presidente García para ratificar a un ministro que ha cometido gruesos errores y que es el más repudiado por la población. La salida de Alva Castro hubiera sido una gran señal de querer hacer reales cambios y no maquillajes.
Atentamente,
RICHARD QUINTANILLA TAPIA
DNI 10308735
4No debiera importarnos si el Gabinete apunta más hacia la derecha o la izquierda, sino que apunte a cumplir las metas nacionales que las podemos resumir en apuntalar el crecimiento y la inclusión, sin descuidar la estratégica educación. Deseémosle lo mejor a los jales y los enroques. (Ver siguiente carta).
Promesas de Interior
Señores Directores:
La renovación del Gabinete Ministerial ha sido oportuna y positiva, no obstante las dudas en el sector Defensa y la cuestionable ratificación en Interior. Respecto a este sector, habría que recordar al ministro Luis Alva Castro sus ofrecimientos para el 2008: "Cinco bases policiales más en el VRAE y Alto Huallaga, diez comisarías, un batallón de hasta mil hombres en lucha contra las drogas y el terrorismo, 24 helicópteros para vigilancia y detección de narcoterroristas, cuatro bases policiales más dentro del país, un puesto de comando en Ayabaca, garitas de control con enlace satelital y escáneres en las rutas del tráfico de drogas, más patrullajes durante Navidad y Año Nuevo, refuerzos policiales a las zonas calientes del país, apoyo logístico y económico del Gobierno de EE.UU.". ¿O habrá sido solo una ráfaga de anuncios en una mañana de ceremonias optimistas? ¿Y los patrulleros?
Atentamente,
AUGUSTO GARCÍA EBERT
DNI 06441610
4A Alva Castro le espera un duro balance personal en este fin de año. Tendrá, nada menos, que evaluar las carencias de su sector y el costo de su permanencia.
A comer pescado
Señores Directores:
A finales de los 90, Santiago Antúnez de Mayolo, en su conferencia "Nutrición y genética precolombina" decía: "El padre Acosta, cronista jesuita, informaba a Roma en 1576 que los indios de Juli, en Puno a 3.820 m.s.n.m., aprendían en dos meses lo que los españoles no aprendían en cinco". Tal diferencia se sustentaba en la calidad de alimentación. En épocas prehispánicas, a lo largo de la costa el pescado capturado (principalmente anchoveta) era secado y distribuido en todo el imperio siendo, junto con la papa y granos andinos, la base de su alimentación. El mar peruano es uno de los más ricos del mundo, pero la mayor parte de esta riqueza se convierte en harina de pescado. Es común escuchar a las autoridades anunciar alegremente que al igual que en años anteriores, el Perú ha ocupado el primer lugar en la producción de harina de pescado. Un desafortunado logro, si consideramos que a pesar de invertir el Estado cerca de US$250 millones anuales en programas de apoyo social, no se logra reducir la desnutrición infantil. El 50% de los niños menores de 5 años tiene anemia y el 25% desnutrición crónica. Un eficiente uso de recursos puede dar mejores resultados. Estos niños necesitan proteínas de origen animal, pues el 80% come cereales y tubérculos. Lo paradójico es que contamos en forma abundante con la mejor proteína de origen animal en la naturaleza: el pescado.
Atentamente,
ALFREDO ALMENDARIZ
aa.alimenta2000@gmail.com
4 En resumen, hay que comer mucho más pescado del que hoy comemos. Sus ventajas sobran ante cualquier otro alimento. El Estado no ha sido enérgico al lanzar campañas que favorezcan el consumo masivo de los recursos del mar y que destruyan esa arraigada costumbre de evitar comer pescado en las noches.