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PREOCUPANTE SITUACIÓN

La violencia agobia Iraq a un año de la muerte de Saddam Hussein

Hasta los críticos del dictador sugieren que su régimen fue mejor que el actual

BAGDAD/ERBIL [DPA]. Durante más de dos décadas, todo un pueblo le temió. Acumuló tanto poder que incluso se enfrentó a su otrora aliado, Estados Unidos. Luego comenzó su caída.

En abril del 2003, el ejército estadounidense derrocó al presidente Saddam Hussein. Ocho meses después fue sacado de un agujero en ropa interior y con una barba desgreñada. Tras un proceso en un tribunal especial en Bagdad, Saddam Hussein terminó el 30 de diciembre del 2006 en la horca.

El dictador, que aun camino al patíbulo gritaba consignas orgulloso, tal vez se llenaría de satisfacción si supiera que a un año de su muerte incluso entre los iraquíes que lo odiaban se dice: "Saddam era malo, pero era el mal menor".

Entre ellos se cuenta Maha Abdul Nur, de 35 años, de Bagdad. "Hemos comenzado a extrañar la época de Saddam, porque en aquel tiempo había seguridad, y teníamos la sensación de que había un país llamado Iraq, que tenía un gobierno y leyes", lamenta. En el "nuevo Iraq", en cambio, es difícil distinguir a un policía de un criminal, afirma la maestra.

La caída del régimen de Saddam finalmente sirvió sobre todo a Israel, EE.UU., Irán y los kurdos iraquíes, dice Mohamed Abdul Wahab, de 30 años, quien vive en la convulsionada Bagdad. Aunque admite que la mayoría de los iraquíes se alegró de ver a Saddam en la horca, cree que al final la gente no ganó nada con la caída de su régimen.

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS
Entre los kurdos, que sufrieron especialmente bajo el régimen de Saddam Hussein, es difícil encontrar a alguien que derrame una lágrima por el ex presidente. "Por sus crímenes teóricamente debería haber sido ejecutado mil veces", dice el ingeniero Dalshad Mohammed Amin.

Para el empleado chiita Murtada al Amiri, de 33 años, que aún reside en Bagdad, Saddam fue sobre todo un cobarde. "Fue el primero que huyó cuando llegaron las tropas estadounidenses", dice con desprecio. A pesar de esto, admite que en la era post-Saddam "no todo transcurrió como debía haber sido". Agrega que la amarga muerte del dictador debe mostrar a los nuevos gobernantes en Bagdad lo que puede pasar con aquellos que traicionan a su pueblo.

Los líderes tribales en su ciudad natal Tikrit, donde está enterrado el ex dictador, no han olvidado a Saddam. Sin embargo, también allí hay pragmatismo y se prefiere mirar al futuro.

SEPA MÁS
Día sin fiesta
Saddam Hussein fue ejecutado a las seis de la mañana del sábado 30 de diciembre del 2006, antes del inicio de la festividad Eid al Adha, o Fiesta del Cordero.

Apelación denegada
El ex mandatario fue ajusticiado solo cuatro días después de que una corte rechazara una apelación contra la sentencia a muerte que recibió por crímenes de lesa humanidad cometidos en Duyail, donde 148 personas fueron asesinadas en 1982.

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