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MUSEO Proyecto en Bruselas

Recuento y balance (2)

Por Élida Román

La habitual enumeración anual de exposiciones, autores, eventos, etc., oficia de ayuda-memoria efímera, pero lo que realmente debe interesar, preocupar e inquietar, es la situación general de las artes visuales y su espacio en el ámbito amplio de la cultura. Reflexión, debate, propuesta y acción que solo aparecen en esporádicos y esforzados gestos y en proyectos que no logran consolidarse y crecer en la medida de sus metas.

También estos recuentos permiten constatar en qué quedaron los proyectos y las ofertas entusiastas. Entre estos hay que anotar la frustración de la fusión entre dos instituciones líderes, Corriente Alterna y el Centro de la Fotografía, por causas no publicitadas. El segundo pasó a cambiar su denominación por Centro de la Imagen y anunció un rol de actividades y nuevos emprendimientos que llevó adelante parcialmente. Otro suceso que lamentar fue la partida de Luis Lama y su equipo por disidencias con las nuevas autoridades (que los habían designado) del manejo de los espacios de exposición de la Municipalidad de Miraflores, que anuló un programa ya creado y en proceso. Rodrigo Quijano tomó la posta, luego de un lógico impasse. Mientras tanto el Sr. Molinari, gerente de Cultura de esa comuna, anunció la realización de una Bienal de Miraflores, a llevarse a cabo en mayo del 2008. No se ha escuchado convocatoria alguna ni se ha informado sobre el particular.

El Proyecto MAC-IAC en Barranco sigue pareciéndose, cada vez más, a una de esas sagas tradicionales, en la que, con un sentido de iniciación, los héroes deben enfrentar obstáculos y tropiezos sin fin, sin poder recobrar el aliento entre uno y otro. Luego de un comienzo cuestionable y cuestionado y varias anécdotas olvidables, nuevos actores se han hecho cargo del proyecto, asumiendo un compromiso serio hasta la inauguración del museo, para luego transferirlo a quienes se harán cargo de su gestión. Ya se han llevado a cabo algunas acciones públicas, se ha inaugurado el espejo de agua y --según han contestado a mi pregunta--, se cuenta con interesantes aportes que hacen tener más que esperanzas, pero... apareció el alcalde, quien decidió resolver el contrato existente, lo que ha originado que quienes debieran estar solo dedicados a terminar la obra, estén atentos a las acciones judiciales que han debido tomar a fin de que no se destruya todo lo avanzado. Este es el momento en que todos los interesados debiéramos tomar partido, conversar con los gestores, integrar un grupo homogéneo y activo y lograr, por fin, ese espacio tan necesario a la ciudad y, me atrevo a decir, al Perú. Seguimos siendo el único país de la región que no tiene un museo o galería de este tipo. Se habla de cohesión, identidad, tramas históricas y sociológicas, y no se comprende que una institución de este tipo sirve precisamente para aportar datos indispensables a ello. Nuestros jóvenes desconocen qué hicieron sus ancestros, cómo fue su visión y su expresión, y cómo y por qué se forjó esta.

El tránsito a la llamada modernidad es solo renglones en textos históricos o en artículos periodísticos, pero la realidad de los 'modos de ver' es ausente de todo conocimiento.

El Museo de Arte de Lima, el mayor de la ciudad, acaba de hacer oficial su decisión de mirar hacia el arte de vanguardia, las opciones de hoy, extendidas hacia la globalización demandante (ha sido considerado receptor en un fondo de adquisiciones latinoamericanas creado por Pinta, primera feria de arte latinoamericano en NY, junto con el MoMA y el Museo del Barrio (NY), en una inclusión insólita).

Basta ver la actual exposición de adquisiciones y donaciones aceptadas del último año para comprender cuál es la orientación decidida. También ha recibido una importante donación del BID que permitirá adecuar su infraestructura.

Una sugerencia: en los próximos días se subastarán obras de Federico del Campo y Alberto Lynch, en remates neoyorquinos. ¿Por qué no rescatar alguna de esas obras? El desconocimiento de nuestros artistas del siglo XIX es alarmante.

Muchos son los temas importantes. Por ejemplo: ¿en qué ha quedado la situación de la Escuela de Bellas Artes?, ¿cómo lograr que los medios de comunicación se ocupen de cultura? Y el más espinoso, ¿quiénes dirigen, manejan y deciden sobre el arte de hoy? Y no me refiero solo al Perú.

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