Presos políticos y militares son encadenados por las FARC. Secuestrados deben comer, dormir y bañarse encadenados
Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. Con la tranquilidad de encontrarse libres, Consuelo González y Clara Rojas dedicaron sus primeras 24 horas de "haber vuelto a la vida", como calificaron su entrega, para conversar con sus seres queridos. Las mujeres permanecieron en sus habitaciones de un hotel en Caracas en compañía de sus familiares más cercanos.
En declaraciones a una radio colombiana, Consuelo dijo que estuvo hablando con sus hijas hasta las cuatro de la mañana, oyéndolas mientras contemplaba a su nieta.
Rememorando los horrores que vivió señaló que "vivíamos en cárceles que las FARC tienen y que llaman cárceles del pueblo, donde no es posible ni pensar en salir de un espacio. Estábamos detrás de alambres y uno empieza a inventarse mecanismos de subsistencia. Hacía gimnasia diaria, caminaba para conservar un estado físico por lo menos normal, pensando --primero-- en el tema de salud y segundo en el tema de resistencia, para cuando se presentaran las marchas a las que éramos sometidos, con frecuencia, de horas largas, o de días y semanas"
Dijo que la comida era casi siempre la misma: arroz con arvejas, frijoles o lentejas. "Cuando había posibilidades de caza de animales salvajes, se tenía la posibilidad de comer carne". Dormían en hamacas o en plásticos sobre el piso.
Con voz adolorida, Consuelo señaló que la peor parte la sufren los militares y policías, algunos con 10 años en la selva. "Los militares y policías vivían encadenados todo el día. La cadena al cuello y un resto de esa cadena lo guardaban en una maleta que se ponen al hombro. Se bañan encadenados, lavan su ropa encadenados, comen encadenados, para cualquier cosa que hagan tienen que cargar la cadena". Agregó que por las noches encadenan a los rehenes a un árbol.
Clara Rojas, por su parte, recordó la llegada de Emmanuel y reveló que "con las primeras personas que comenté (el embarazo) fue con Ingrid y Luis Eladio Rojas", quienes le dieron todo su apoyo.
Contó que el 16 de abril del 2004, en el momento del nacimiento, fue alejada del campamento. "Como al mediodía empiezan la cesárea y cuando despierto me dicen que es un niño y que está bien".
Clara confirmó que las FARC le quitaban constantemente al niño y se lo dejaban solo por algunas horas.
A los 7 meses el bebe fue atacado por la leishmaniasis "y el 23 de enero nos separan". Las FARC le dijeron que lo llevarían al hospital y lo devolverían en 15 días.
Clara se reservó el nombre del padre de Emmanuel. Aseguró que él nunca se enteró de su embarazo y que le dijeron que había muerto.
El encadenamiento que sufren los policías y militares también lo sufrió ella e Ingrid Betancourt "por unos quince días" como castigo a un intento de huida que fracasó porque se extraviaron en la selva. "Empezamos a planear la huida y cuando se presentó la oportunidad nos fuimos, pero no tuvimos suerte y nos perdimos", narró Clara, quien explicó que "no alcanzamos a llegar muy lejos, a salir del círculo --de las FARC-- en que estábamos, porque lo hicimos de noche y por las condiciones de la selva".
Mientras tanto, la euforia de tener a las dos mujeres y a Emmanuel en libertad no fue motivo para olvidar al grupo de 44 políticos, militares, policías y los tres ciudadanos estadounidenses que se quedó en la selva a la espera de que el Gobierno de Colombia negocie con las FARC un acuerdo humanitario que les permita ser libres a cambio de la liberación de unos 500 subversivos presos en cárceles colombianas.
El optimismo, que se deriva en parte por el hecho de que la entrega de Clara y Consuelo es la primera liberación unilateral de rehenes que hacen las FARC, fue apagado por la senadora colombiana Piedad Córdoba, principal impulsora de la mediación de Chávez, quien advirtió que no se deben esperar otros gestos de este tipo, y subrayó que "lo que hay que buscar ahora es una negociación".
Por su parte, Chávez dijo que proseguirá sus contactos con las FARC para intentar obtener la liberación de los demás rehenes aún en poder de ese grupo, mientras que, en París, el canciller francés Bernard Kouchner anunció que emisarios de Francia, España y Suiza "ya habían partido" para restablecer el contacto con las FARC en busca del mismo propósito.
Las mujeres liberadas tampoco olvidaron a sus compañeros que quedaron en la selva. Ambas reafirmaron su compromiso de luchar por ellos. Consuelo González exigió mayor responsabilidad de los colombianos, a los que reprochó no haber sido lo suficientemente rígidos en la exigencia masiva de libertad para los secuestrados.
Clara, por su parte, dijo, refiriéndose a su amiga y compañera política Ingrid Betancourt, que "no tiene sentido que ella esté encadenada" y pidió a las FARC "que le den al menos el trato que le dan a las otras mujeres".
Psicólogos atienden a Emmanuel
BOGOTÁ [AP]. Expertos en psicología infantil del Instituto de Bienestar Familiar (IBF) de Colombia realizan juegos con Emmanuel a fin de no hacer traumático su cambio de nombre y el encuentro con su madre.
La directora de la institución, Elvira Forero, dijo el viernes que psicólogos "están haciendo ejercicios de juego para lograr este cambio de nombre de la mejor forma y también la identificación de su madre y de su abuela a través de fotografías". Manifestó que se entregará el menor a Clara Rojas cuando ella defina que está lista para recibirlo. La madre será acompañada por expertos de esa oficina.
"Ella está muy contenta de la información que se le dio en el instituto, tranquila de que esté en Bienestar", precisó Forero. Agregó que acordaron mantener permanente diálogo sobre la salud y los avances de Emmanuel.
Dijo que el niño será entregado "de manera privada, ágil y profesional, como lo señaló el presidente Álvaro Uribe".
EN PUNTOS
La primera conferencia de prensa
4En una breve rueda de prensa dada anoche, Clara Rojas relató no solo las angustias vividas durante el alumbramiento de su hijo, sino también las peripecias vividas durante los días transcurridos entre el 20 de diciembre, fecha en que, junto a Consuelo González, fue sacada del campamento donde se encontraban, hasta el pasado jueves 10 de enero, cuando finalmente fueron liberadas por las FARC.
4Añadió que también temió por su vida cuando el presidente venezolano Hugo Chávez expresó la posibilidad de un rescate clandestino.
4Sonriendo, Clara Rojas relató que "cuando llegamos al claro donde iban a aterrizar los helicópteros de rescate veo el emblema de la Cruz Roja y yo salgo feliz con mi mochila y me previene Clara 'no corra', y yo digo: 'Ay, me da pena (vergüenza) pero yo corro porque yo ya me voy'".
LAS FRASES
"Nos asustaban con tarántulas y culebras. Nos ponían las cadenas"
CLARA ROJAS
REHÉN LIBERADA
"Me la voy a jugar para que mis compañeros secuestrados vuelvan a casa"
CONSUELO GONZÁLEZ
REHÉN LIBERADA